Etcheverry y Cerúndolo dibujaron un viernes perfecto para que Argentina le gane a Países Bajos 2-0 y sueñe en grande

Etcheverry y Cerúndolo dibujaron un viernes perfecto para que Argentina le gane a Países Bajos 2-0 y sueñe en grande

Argentina tuvo un viernes perfecto en la Copa Davis. Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo se adaptaron de gran manera a la cancha dura bajo el techo del MartiniPlaza de Groningen, una superficie aún más rápida que la que presentó Noruega en enero y que históricamente significa una complicación para los tenistas argentinos. Vencieron respectivamente a Jesper De Jong y Botic van de Zandschulp sin ceder sets y dejan al equipo nacional a un paso del “Final 8”.

“Somos favoritos. Es mi sensación. Obviamente, hay que respetar a todos los rivales y lo vamos a hacer como lo hacemos siempre, pero creo que si jugamos bien deberíamos ganar”, le había dicho Etcheverry a Clarín tras entrenarse por última vez en Buenos Aires antes de viajar a Países Bajos. Y esa superioridad, aunque lucha y algunos momentos de dificultad dentro de la pista, se vio de arranque en el duelo entre el platense de 26 años y De Jong (25), oriundo de Haarlem, que abrió la jornada.

De Jong, finalista esta temporada del ATP 250 de Bastad sobre polvo de ladrillo (perdió con Luciano Darderi) y quien goza de su mejor ranking (79°), dio pelea y mantuvo hasta el final la ilusión fanáticos neerlandeses que coparon el recinto con capacidad para 4.500 espectadores. Sin embargo, mostró la falta de consistencia que no tuvo el argentino y cedió en los momentos de mayor tensión.

“Fue durísimo. Quebraba, me recuperaba rápido el quiebre, después le volvía a quebrar. Él juega mejor cuando va abajo y cuando el score está peleado baja un poquito”, sintetizó el primer ganador del día luego de imponerse por doble 6-4 tras una hora y 11 minutos de un encuentro que, pese a las dificultades, siempre pareció tener bajo control.

El plan de partido estuvo claro. De un y de otro lado. Sin impacientarse, Etcheverry martilló con su derecha (y también un poco con el revés) desde la línea de base y superó en velocidad a De Jong, que no pudo aguantarle el ritmo y buscó acortar los puntos con drop shots y rápidas subidas a la red. Por momentos le funcionó, aunque no logró sostenerlo.

El termómetro del partido lo dictaba el público. Los hinchas vestidos de naranja estallaban con cada punto ganado por el tenista local, mientras que el ruido de los pocos pintados de celeste y blanco aparecía cuando del brazo del jugador visitante se sucedían los tiros ganadores que terminaron desequilibrando la balanza.

Está en levantada Etcheverry luego de un primer tramo de la temporada lleno de dificultades, justo cuando volvió a entrenarse con ‘Wally’ Grinovero luego de que Javier Frana lo acompañe en el Masters 1000 de Cincinnati tras cortar su relación con Horacio de la Peña. Y sumó su quinta victoria en siete partido de Copa Davis (la primera ante un top 100), competencia que él mismo definió que le “saca un plus a la hora de jugar”.

Luego, fue el turno de Francisco Cerúndolo, el número 21 del mundo, quien mostró dentro de la pista sus dos caras frente al peligroso Botic van de Zandschulp (82°), aquel que, por ejemplo, venció a Carlos Alcaraz en el US Open del año pasado y derrotó a Rafael Nadal en su último partido como profesional, también el año pasado y en la Davis.

Por un lado, el argentino cayó en la impotencia al verse superado por un rival encendido durante el primer set, que dominó a pura potencia. Dos doble faltas le sirvieron en bandeja dos quiebres al neerlandés, aunque luego logró recuperarse, salvó un set point cuando su rival sacaba 5-4 y lo terminó ganando en el tiebreak. Luego, en el segundo parcial se soltó y dio una exhibición.

Cerúndolo, muchas veces fastidioso cuando no logra jugar a ese nivel tan alto, esta vez mostró otra actitud. “Es parte de su evolución. Todos tenemos cosas que ir trabajando, cosas que ir acomodando y, lógicamente, él sabe que eso es algo que le va a permitir sacar todo su potencial. Si todo eso se alínea a su favor, estamos hablando de una de las figuras más grandes del tenis”, lo elogió Frana tras lo que terminó siendo un contundente 7-6 (4) y 6-1 en1h58′.

No sin dificultades, Argentina cumplió el objetivo del viernes. El sábado, en primer instancia, saldrán a la cancha Horacio Zeballos, reciente campeón del US Open, y Andrés Molteni en la búsqueda de sentencer la serie. De no mediar cambios de último momento, sus rivales serán Sander Arends (23 del mundo en dobles) y Sem Verbeek (48°).

Luego, en caso de ser necesario, Cerúndolo y Etcheverry jugarán con la obligación de ponerle punto final a esta historia. O, bien, Frana le dé a Francisco Comesaña el lugar para que tenga un plácido debut. Está todo dado para que las sonrisas del viernes se extiendan al sábado. Bolonia está a un paso.