Son días movidos en las oficinas de Estudiantes de La Plata. El Pincha se prepara para afrontar un nuevo semestre con triple competencia: el Torneo Clausura, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. En ese contexto, Alexander Medina estaría a punto de sufrir una baja importante en su plantel, aunque también sueña con concretar una incorporación de lujo.
El Bologna de Italia aceleró en las últimas horas por Mikel Amondarain y el acuerdo quedó a un paso de cerrarse. El volante de 21 años, que disputó 40 partidos, convirtió cuatro goles y brindó tres asistencias con la camiseta albirroja, sería transferido por 12 millones de euros: diez millones fijos y otros dos sujetos al cumplimiento de diferentes objetivos.
El Vasco se convirtió en una pieza fundamental dentro del esquema del Cacique Medina. Tras la salida de Santiago Ascacibar a Boca, se adueñó de la mitad de la cancha junto a Ezequiel Piovi. Se trata de un futbolista que se destaca por su despliegue, su buen pase y su lectura para llegar al área rival.
En City Bell saben que tienen una joya entre manos y todavía no dieron por terminada la negociación. La dirigencia pretende conservar un porcentaje de una futura venta o establecer una plusvalía que le permita recibir más dinero si Amondarain vuelve a ser transferido.
La salida sería dolorosa desde lo futbolístico, pero representaría un enorme alivio para las arcas del club. Estudiantes debe levantar algunas inhibiciones y una parte del dinero que ingrese por la operación sería destinada a regularizar esa situación.
Sin embargo, mientras se acerca la partida de Amondarain, en La Plata crece la ilusión por el posible regreso de un hijo pródigo. Se trata de Joaquín Correa, el delantero de 31 años que actualmente milita en Botafogo y habría tomado la decisión de regresar al fútbol argentino.
El Tucu surgió de las divisiones inferiores del Pincha y debutó en Primera en 2012. Durante su primera etapa disputó 65 partidos entre todas las competencias, convirtió seis goles y brindó siete asistencias antes de ser transferido a la Sampdoria a finales de 2014.
Desde entonces desarrolló una extensa carrera internacional que incluyó pasos por Sampdoria, Sevilla, Lazio, Inter de Milán, Olympique de Marsella y Botafogo. En total acumula más de 430 presentaciones oficiales y cerca de 70 goles como profesional, números que reflejan el recorrido y la experiencia que podría aportarle al plantel de Medina.
Su trayectoria también está respaldada por un palmarés importante. En Italia conquistó tres Copa Italia —una con Lazio y dos con Inter— y tres Supercopa. Con la Selección Argentina fue campeón de la Copa América 2021 y de la Finalissima 2022.
Correa es un viejo anhelo de Juan Sebastián Verón, quien intentó repatriarlo en diferentes mercados de pases, aunque su regreso siempre terminó postergándose. Ahora, el panorama sería diferente: el atacante no sería tenido en cuenta en Botafogo y vería con buenos ojos volver al país después de casi doce años en el exterior.
La posibilidad de disputar los octavos de final de la Copa Libertadores aparece como uno de los principales atractivos de la propuesta. Además, en caso de concretar su regreso, volvería a compartir plantel con Guido Carrillo, un gran amigo suyo y compañero durante su primera etapa en Estudiantes.
Su posible incorporación representaría mucho más que un refuerzo de jerarquía. Por su experiencia, Correa podría transformarse en una pieza determinante para un Estudiantes que se prepara para competir en tres frentes y que sueña con volver a ser protagonista a nivel continental.









