Estados Unidos e Irán se enzarzan en una nueva espiral de ataques | Internacional

Estados Unidos e Irán se enzarzan en una nueva espiral de ataques | Internacional

La situación entre Estados Unidos e Irán es cada vez más peligrosa. Las fuerzas norteamericanas han lanzado este sábado una nueva ronda de bombardeos contra Irán, después de que la Guardia Revolucionaria iraní atacara un carguero con bandera de Chipre en el estrecho de Ormuz y declarara cerrada esa vía marítima estratégica. Es la tercera vez esta semana en la que Estados Unidos e Irán chocan en esa zona, mientras el futuro del acuerdo de paz que los dos adversarios se comprometieron a negociar durante sesenta días cada vez parece más negro.

Los ataques estadounidenses se produjeron por orden del presidente Donald Trump, según ha precisado el Comando Central, responsable de las operaciones militares de ese país en Oriente Próximo, en un comunicado distribuido a través de la red social X. “Las fuerzas del Comando Central iniciaron su tercera ronda de ataques esta semana contra Irán después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacara descaradamente el GFS Galaxy, un carguero de bandera chipriota que atravesaba el estrecho”, indica el comunicado, que revela que un tripulante está desaparecido y el barco atacado no puede continuar viaje debido a un incendio a bordo y daños en la sala de máquinas.

“Irán recibió otra oportunidad para demostrar que cumple el Memorando de Entendimiento después de haber sido obligado a rendir cuentas por ataques previos contra buques mercantes, pero esta vez tampoco lo ha hecho. Como respuesta, Estados Unidos le impone un duro castigo, al seguir degradando la capacidad de Irán de atacar buques mercantes y tripulaciones civiles que transitan el estrecho”, agrega el comunicado. La televisión iraní ha indicado que se han producido explosiones en la isla de Qeshr, en las cercanías de la ciudad de Chabahar y en torno al principal puerto del país, Bandar Abás. Las tres áreas se encuentran en el sur del territorio iraní.

Tras los dos primeros intercambios de fuego a mediados de esta semana, Estados Unidos había dado a Irán un ultimátum para que declarara este sábado públicamente que el estrecho está abierto sin ningún tipo de impedimentos. En su lugar, la Guardia Revolucionaria ha atacado el barco mercante chipriota y ha declarado cerrado el estrecho. En un comentario también en X, el secretario de Defensa en la Administración de Trump, Pete Hegseth, ha escrito: “Irán ha elegido mal. Ahora lo pagarán”.

La crisis actual comenzó el pasado lunes, cuando la Guardia Revolucionaria atacó varios buques mercantes que cruzaban el estrecho de Omán por la ruta omaní, con el transpondedor -que transmite su posición- apagado. Como represalia, Estados Unidos bombardeó durante dos noches seguidas a Irán, en ataques que dejaron 17 muertos y más de cien heridos. Teherán respondió con disparos de misiles y drones contra aliados estadounidenses en el golfo Pérsico, mientras en Ankara, donde se celebraba la cumbre de la OTAN, Trump consideraba “terminado” el alto el fuego entre los dos países.

Además, el martes el Departamento del Tesoro volvía a prohibir la venta de petróleo iraní en el exterior, que había autorizado de manera temporal como parte de las concesiones incluidas en el memorando de entendimiento que los dos países firmaron el 17 de junio para poner fin provisionalmente a la guerra. Irán protestó contra ese paso, que considera una violación del pacto.

La intervención de los países mediadores —Pakistán, Qatar, Omán, Turquía y Egipto— ayudó a calmar la situación. El viernes, emisarios qataríes viajaron a Irán para comunicar las condiciones que Estados Unidos exigía para retomar las negociaciones. En Washington, mientras tanto, un alto funcionario de la Administración de Trump indicaba a un grupo de periodistas que el Gobierno estadounidense exigía para este sábado esa declaración de que el estrecho estaba abierto de manera incondicional. La Casa Blanca también reclama a Irán que acepte inspecciones internacionales de su programa nuclear.

El alto cargo, que habló bajo la condición del anonimato, también aseguraba que —según su versión— en los contactos a través de los mediadores Irán había declarado que los ataques contra los barcos mercantes habían sido obra de una facción dentro del régimen que se opone a la paz con Estados Unidos y quiere boicotear el memorando de entendimiento. Teherán ha negado esas alegaciones.

Este sábado, el ministro de Exteriores iraní, Abás Aragchí, viajó a Omán, uno de los países mediadores, para tratar sobre la situación en Ormuz. Su departamento ha sostenido que el viaje tenía como objetivo continuar las consultas iniciadas con Mascate sobre el futuro del estrecho y la posibilidad de imponer un peaje a los barcos que lo utilicen. Pero los propios comentarios del alto cargo estadounidense inducían a creer que la reunión del iraní con su homólogo de Omán, Badr Al Busaidi, podía formar parte de los contactos indirectos con Estados Unidos.

Omán se ha aliado con Estados Unidos para crear un corredor en la parte sur del estrecho que permite a los buques que lo usan sustraerse al control iraní. Algo que molesta a Teherán, que opina que el memorando de entendimiento obliga a los barcos que crucen a coordinarse con la Guardia Revolucionaria y las autoridades portuarias iraníes.