El presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Córdoba, Lucas Péndola, afirmó que el desarrollo de barrio Güemes puede replicarse en La Tejeda y en otros tantos lugares de la ciudad. Para eso, planteó, hacen falta decisiones políticas claras y una articulación eficiente entre el Estado y el sector privado.
Péndola definió a Güemes como “un caso de éxito”. Dijo que el barrio “había sido olvidado hace una década” y que hoy es “un polo gastronómico, comercial”, con una oferta habitacional.
El dirigente también planteó la necesidad de luchar por una banca en el Concejo Deliberante. Considera que, para potenciar estos lugares, los corredores inmobiliarios deberían ocupar cargos legislativos y estar en el puja pública con ideas y propuestas.
Para ilustrar el cambio, Péndola comparó el presente con el pasado: “Si esta caminata la estuviésemos haciendo hace 10 años, no solo que no hubiese nadie en la calle, sino que no habría locales abiertos”.
Indicó que el cuadrante comercial tiene “una ocupación por encima del 90%”. Atribuyó parte de ese resultado al diseño de galerías y a la convivencia de rubros.
Según dijo, Güemes “ha logrado un mix” que permite tener “movimiento” y “tráfico peatonal durante todo el día”, de lunes a lunes.
Péndola remarcó que el sector pregona la articulación público-privada: “el privado necesita del público y el público necesita del desarrollo del privado”. Agregó que, cuando el Estado acompaña, “suceden estos microclimas” como el de Güemes.
Sobre el futuro del barrio, informó que hay una mesa donde se analiza su crecimiento. El proyecto es “cruzar lo que es avenida Pueyrredón hasta la cárcel de Encausados”.
Contó además que hace 14 años impulsó una de las primeras galerías del sector, en un terreno donde funcionaba una playa de estacionamiento. Le propuso al propietario alquilar la tierra por 25 años. “Fructoso Rivera era una calle totalmente oscura”, recordó.
Consultado por La Tejeda, Péndola reconoció que “ha mermado esa actividad comercial”. Recordó que era un barrio habitacional que se convirtió en comercial.
Sostuvo que la fórmula de Güemes es aplicable: “¿Cómo no se va a poder replicar si se transformó lo que era un lugar olvidado en uno de los puntos más importantes de la ciudad?”.
Planteó que hacen falta los concejales de la zona, los corredores inmobiliarios y un Estado presente “con una decisión clara y decisiones políticas para transformar ese punto de la ciudad”. Con políticas claras y una articulación eficiente, dijo, “se puede transformar la realidad”.
Péndola sostuvo que la profesión “nos da mucho más que la comercialización”. Según dijo, los corredores pueden “proyectar, gestar una idea, acompañar un proyecto”. Afirmó que nadie conoce Córdoba “como un corredor inmobiliario”.
Por eso reclamó un lugar en las mesas de decisión: “El corredor debe estar en las mesas donde se toman las decisiones importantes”. Pidió que corredores ocupen cargos en el Concejo o en la Legislatura “para tener voz propia” en la planificación urbana.
Cerró con una referencia a la cadena productiva del sector: “un círculo virtuoso donde todos los eslabones terminemos teniendo la mirada completa de lo que sucede”. El presidente de los corredores dejó planteada una agenda con tres ejes: ampliar Güemes, reactivar otros sectores, pero sobre todo, sumar al corretaje a las decisiones de política urbana.










