Bariloche comenzó a transitar agosto en medio de nevadas intensas que dejaron al cerro Catedral en óptimas condiciones para el esquí, snowboard y el disfrute de los peatones; con afluencia de visitantes en ascenso, y palpitando la llegada de la Fiesta Nacional de la Nieve, que empieza el jueves y llega al fin de semana largo, lo que entusiasma a empresarios y autoridades con una temporada que detenga la caída de las anteriores.
Se incrementó la programación de vuelos y los turistas de Brasil, que este invierno dan la nota: estiman que llegarán 55.000 visitantes de ese país, un numero que no compensa la caída de los nacionales, pero sí deja un aporte económico salvador en la ciudad.
“Cuando nieva, en Bariloche cae plata del cielo”, dijo un periodista y conductor muy querido en Bariloche en los años ’70 y ’80, Carlos Bustos, ya fallecido.
En la ciudad, los turistas salen de los hoteles y alojamientos a jugar y disfrutar de la nieve, antes que cualquier otra actividad, como desayunar, hacer excursiones o ir a esquiar. Los brasileños son los más entusiastas, enloquecen con la nieve y la aprovechan a pleno en cualquier actividad.
Por eso, y porque la nieve ilumina y alegra más allá de inconvenientes y penurias que puede llegar a generar, las nevadas intensas registradas en las últimas semanas en Bariloche, seguidas por temperaturas mínimas de 4 y 5 grados bajo cero, cubrieron las montañas de blanco y reactivaron el turismo, lo que se traduce en trabajo inmediato.
Bariloche tuvo en julio una ocupación hotelera del 90% y cayó al 80% en la primera semana de agosto. Pero las cámaras empresariales adelantaron que, con las nevadas y la Fiesta, Bariloche podría alcanzar un 100% de ocupación. Esto se refiere a 32.000 camas habilitadas y alrededor de 20.000 no declaradas, según estimaciones del sector.
El transporte aéreo también mostró este año una firme recuperación frente a registros del año pasado, aunque no alcanza los niveles récord de décadas anteriores.
“Hasta junio veníamos con una caída marcada de asientos respecto a junio del año pasado, muy marcada. Ahora en julio eso cambió. Lo que no va a suceder este año es el récord de 43 vuelos diarios que tuvimos en algún momento”, dijo a Clarín Martín Lago, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche.
Este sábado hubo 29 vuelos programados en el aeropuerto “Teniente Luis Candelaria” de Bariloche e irán en aumento desde el jueves, día uno de la Fiesta de la Nieve. Del miércoles al domingo hay programados 123 vuelos provenientes de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y San Pablo.
En cuanto al transporte terrestre, que no tuvo caídas tan pronunciadas y es más flexible para agregar o quitar unidades y reprogramar frecuencias, también los pasajeros van incrementándose.
Esquí, snowboard y diversión
Con las últimas nevadas, que descargaron con fuerza en las montañas, la concesionaria del centro de esquí de Bariloche, Catedral Alta Patagonia (Capsa), pasó de generar “nieve técnica” con 40 cañones para crear corredores para esquiadores de la cumbre a la base, al intenso trabajo de pisado y acondicionamiento de pistas. Esta actividad se hace mayormente de noche y en las madrugadas, e implica acciones preventivas de seguridad. Como es el caso de las detonaciones del Plan de Intervención y Desencadenamiento de Avalanchas, o la demarcación con cartelería y redes, en superficies siempre cambiantes.
Si bien las nevadas generan inconvenientes, en Bariloche son bienvenidas.Débora Bustos Williams, responsable de Comunicación de Capsa, dijo a Clarín que “la temporada en Catedral viene muy bien, con un invierno de mucho movimiento, con visitantes que llegan desde distintos puntos de Argentina y también con presencia de turistas internacionales que eligen esta montaña como uno de los destinos de nieve más importantes de la región”.
Agregó que los visitantes son muy diversos, desde familias que planifican sus vacaciones de invierno, esquiadores, snowborders que llegan por la calidad de las pistas, grupos de amigos, deportistas y clubes, que “encuentran en Catedral un lugar de referencia para entrenar y para competir”.
Justo este fin de semana comienza el calendario de competencias, con el Encuentro Interclubes, de alcance nacional. Además, se realiza el desfile por el Día del Montañés (5 de agosto), una celebración que pone en valor la historia y la cultura de montaña que forman parte de la identidad de Bariloche.
La ciudad de fiesta
La Fiesta Nacional de la Nieve es el mayor y más convocante evento del año en la ciudad. Esta 55° edición comenzará el jueves 13 y cerrará el domingo 16, con algunos eventos agendados para el lunes 17, feriado en honor al libertador José de San Martín.
Este año la contará con una nutrida grilla de artistas: Luck Ra, Ángela Leiva, Turf, los Auténticos Decadentes, Topa, Nahuel Pennisi y Jorge Rojas, entre talentos regionales y locales.
Imagen de la Fiesta de la Nieve 2025 en el cerro Catedral. Foto: Euge Neme.La celebración fue definiendo su formato en los últimos años y dejó atrás la discusión de si es enfocada a residentes o turistas. En su primera edición como intendente, Walter Cortés dispuso en 2024 la recuperación de la elección de la Reina de la Nieve y el Concurso de Hacheros, entre otros eventos muy populares abandonados anteriormente.
A la vez, logró la concurrencia de fuertes espónsores privados que aportaron contratos de artistas nacionales. Con nuevos eventos diversificados, la Fiesta atrae a barilochenses tanto como a visitantes, que programan viajes en función de su cronograma.
¿Vuelve el “Brasiloche”?
En el cerro Catedral o las demás montañas de Bariloche, en la ciudad y las excursiones, en los boliches y parrillas, los turistas brasileños provocan un clima especial, más allá de su idioma y su consabida alegría.
Desde los años ’70, cuando la llegada incesante de brasileños a la nieve era noticia nacional y forjó el término “Brasiloche” para describir el fenómeno, la ciudad sabe que ellos son un público fiel, de alto poder adquisitivo, fundamental en la economía de la ciudad por su derrame en todos los sectores.
Martín Lago, referente empresarial de la hotelería de Bariloche, dijo a Clarín que el turismo de Brasil para Bariloche “es muy significativo, sobre todo en el pico de demanda de invierno. Estimamos recibir a más de 55.000 brasileros, que compensan un montón la caída del turismo nacional. No en número, pero en la economía morigeran la caída del mercado interno”.
“Es público que históricamente Bariloche trabaja muy bien, es una construcción de décadas, para poder conseguir los volúmenes de operación que hoy tenemos con ellos. Es un mercado de buen nivel de consumo y derrame en la economía local. Contratan productos y servicios turísticos, consumen en gastronomía, compran regionales y hasta vinos de todo el país”, destacó.
Con los hoteles Alma del Lago y Nevada, Sandro Gressani pertenece a una familia de pioneros de la hotelería de Bariloche, hoy enfocado mayormente al turismo brasileño. Según informó a Clarín, ambos establecimientos están con una alta ocupación, con un 75% con pasajeros de Brasil.
El clásico muñeco de nieve. Foto: Euge Neme.“Para ellos el atractivo por excelencia en invierno es la nieve, se emocionan con sólo ver nevar. Bariloche es un destino de nieve que los atrae porque hay buenos parques de nieve y pueden disfrutar en familia, aunque no todos esquíen”, detalló.
En ese escenario, Bariloche sumó vuelos directos de Sao Paulo, Campiñas, Porto Alegre y Rio de Janeiro. Así suplieron gran parte de las escalas en Buenos Aires, que recibe también una fuerte afluencia propia de Brasil.
De acuerdo a Bustos Williams, si bien en la previa de la temporada “la expectativa inicial era muy alta para estos pasajeros, con una proyección de más de 65.000 turistas brasileños y 320 vuelos internacionales”, con el invierno ya en franco desarrollo, los arribos fueron más moderados.
“Igual el público brasileño sigue siendo muy fiel, siempre bromean diciendo que en Brasil no quedó nadie por la cantidad de compatriotas que encuentran acá”, añadió.








