España, México y Brasil confirman su acercamiento diplomático tras la cumbre de líderes progresistas en Barcelona este fin de semana y unen fuerzas para denunciar las presiones de Estados Unidos sobre Cuba. Los tres países han llamado al diálogo ante la amenaza de una intervención militar en la isla y se han comprometido en una declaración conjunta a aumentar la entrega de ayuda humanitaria para enfrentar la “dramática situación que vive el pueblo cubano” después de tres meses de asfixia energética impuesta por la Administración de Donald Trump.
”Expresamos nuestra enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba y emplazamos a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al derecho internacional”, señalan los tres Gobiernos en un comunicado difundido la noche de este sábado, apenas unas horas después de la clausura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, una iniciativa que reunió a más de una decena de líderes progresistas.
España y las dos mayores potencias latinoamericanas también exigen respeto a la integridad territorial y la soberanía de la isla, y conminan a “encontrar una solución duradera a la actual situación y garantizar que sea el propio pueblo cubano quien decida su futuro en plena libertad”, según se lee en la declaración conjunta, que no alude explícitamente a Estados Unidos.
Este posicionamiento trilateral es uno de los resultados concretos más visibles de la cita en la capital catalana.
La declaración responde a una propuesta de España. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también hizo votos durante su intervención inicial en el foro de líderes de izquierda convocado en Barcelona por el Gobierno de Pedro Sánchez para que “la paz y el diálogo prevalezcan” en medio de las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana de los últimos meses y pidió que todos los Estados participantes en la cumbre se sumaran en un pronunciamiento conjunto para oponerse a una posible intervención militar, siempre evitando un choque directo con EE UU, vecino y principal socio comercial del país latinoamericano.
La mandataria mexicana también recordó que su país fue uno de los pocos de Latinoamérica que denunció el bloqueo económico impuesto por la Casa Blanca desde la década de los sesenta. También ha sido uno de los más activos en el envío de ayuda de emergencia a la isla.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fue un paso más allá en sus planteamientos en la clausura del acto oficial, cuando admitió estar “preocupado” por la asfixia impuesta a Cuba: “Hay que parar este bloqueo y dejar que los cubanos sigan sus vidas”. Lula se refirió a Trump como “el señor de la guerra” y denunció las intervenciones de Washington en la región, como la operación de captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el pasado 3 de enero. “No podemos despertar todos los días por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando la guerra”, reprochó.
El Gobierno cubano ha agradecido el respaldo de los tres países. “En medio de la difícil situación que enfrenta Cuba, debido al recrudecimiento del bloqueo de EE UU a niveles extremos, al actual cerco energético y a las constantes amenazas del Gobierno estadounidense, reconocemos el digno y solidario comunicado conjunto emitido por los gobiernos de Brasil, España y México”, manifestó el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, en un mensaje publicado en redes sociales. La Casa Blanca no se ha pronunciado en las primeras horas tras la publicación del texto trilateral.
Sheinbaum regresará a México este domingo, poniendo así punto final a su primera visita a Europa desde que llegó a la presidencia del país norteamericano, en octubre de 2024. Es, también, el primer viaje a España de un jefe de Estado mexicano desde 2018.








