“Es uno de los peores días de mi vida”

“Es uno de los peores días de mi vida”

La lesión de Nico Williams sacudió a la selección de España y también al propio futbolista del Athletic Club de Bilbao, que este sábado rompió el silencio con un extenso y emotivo mensaje publicado en sus redes sociales, horas después de confirmarse la lesión muscular en el aductor derecho que sufrió ante Uruguay y que lo dejará sin poder jugar el resto del Mundial.

El extremo de 23 años fue reemplazado en el tramo final del partido tras una fuerte entrada del mediocampista uruguayo Nicolás de la Cruz. Los estudios realizados en la concentración de España, en Chattanooga, confirmaron una lesión muscular de grado moderado en el aductor derecho. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aclaró que su evolución marcará los plazos de recuperación y que, por ahora, no está descartado para una eventual continuidad del Mundial si España avanza de ronda.

Sin embargo, el propio futbolista dio prácticamente por terminada su participación en el torneo y dejó un mensaje cargado de dolor, aunque también de esperanza.

“Hoy es uno de los peores días de mi vida”, escribió al recordar que esta nueva lesión llega después de un largo calvario físico. El atacante explicó que durante el último año y medio convivió con una pubalgia que le generó “sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad”, al punto de sentir dolor incluso para realizar actividades cotidianas como subir al auto o ir al baño.

Williams recordó que, cuando logró superar esa lesión gracias “al trabajo, el sacrificio y la responsabilidad”, apareció un problema muscular en el isquiotibial. Y ahora, cuando empezaba a recuperar sensaciones, volvió a caer.

El español también apuntó contra la acción de Nicolás de la Cruz que derivó en la lesión. “Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria”, afirmó.

Pese al duro golpe, el extremo dejó claro que no piensa bajar los brazos y mantiene la ilusión de volver si España prolonga su camino en la Copa del Mundo.

“Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías”, expresó.

“Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.

Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.

Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel. Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.

Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.

Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.

Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo. La historia no ha acabado, nos vemos lo antes posible en este Mundial.”