“Es la mejor decisión que pudimos tomar”

“Es la mejor decisión que pudimos tomar”

Carlos Alcaraz es el amplio dominador de los ATP 500. Desde abril de 2025, todos los que jugó, los ganó. Y este domingo no fue la excepción en Viena, un torneo que según confesó, no estaba en sus planes de participar. Segundo favorito, el español se mostró intratable ante el australiano Alex de Miñaur, quinto preclasificado y que había derrotado en semis a Alexander Zverev -el alemán que desde este lunes será el número 1 del mundo-. Lo derrotó 6-1 y 6-4 para lograr su cuarto título de la temporada y el número 28 de su carrera.

Alcaraz interpretó su propia versión de la Marcha Radetzky de Johann Strauss en la capital del vals. Lo hizo sin nervios, con un ritmo infernal para su rival, ante el que nunca había perdido en sus seis encuentros previos, y, pese a algunos errores no forzados, principalmente con el revés, necesitó poco menos de una hora y media para coronarse campeón y sumar su victoria 26° seguida en torneos APT 500, después de caer en la final de Barcelona con Holger Rune.

Su partido, modélico y vibrante a la par, le permitió cerrar la victoria sin ceder set alguno. Antes de De Miñaur, superó en dos mangas a Karen Khachanov, Nikoloz Basilashvili, Tommy Paul y Daniil Medvedev.

De Miñaur, que en semifinales dejó en la cuneta a Zverev, perseguía su segundo título del año tras su victoria en Róterdam, pero rápidamente se dio cuenta de que iba a ser poco menos que imposible.

Pese a situarse de salida con un 40-0, acabó por ceder el saque a un Alcaraz que fue un auténtico vendaval en la pista vienesa. Se situó de salida con un contundente 4-0 tras dos roturas de servicio y selló la manga inicial con un autoritario 6-1.

El australiano mejoró notablemente en el segundo parcial. Supo responder al juego poderoso de Alcaraz, que ya no podía dominar con tanta claridad, pero que sabía sacar adelante sus servicios para no complicarse la vida.

Tuvo sus opciones el español en el cuarto y el octavo juegos para volver a romper el saque de De Miñaur. Este respondió certeramente. En cambio, en el décimo, Alcaraz, en su primera bola de partido, ya no perdonó y se llevó la victoria con brillantez para, de paso, hacer un favor a su compatriota Rafa Jódar en su lucha por llegar a las Finales de la ATP que se le hubieran complicado mucho más de haber vencido el australiano.

“Mi equipo y yo éramos muy conscientes del alto nivel de Alex De Miñaur y de que su estilo es muy peligroso. La pista era muy lenta, es difícil imprimirle potencia a cada golpe y sabíamos que él es muy rápido”, explicó Alcaraz, al recibir el trofeo de campeón en el centro de la pista.

“Se puede conseguir un punto ganador contra cualquiera menos contra él, así que tenía que ser muy cuidadoso y estar concentrado, y sabía que tenía que mantenerme concentrado desde el principio, aumentando mi velocidad y ritmo con cada golpe, intentando ser agresivo para que él tuviera que jugar de forma más agresiva y sólida que yo”, declaró.

“Estoy muy contento de haber encontrado mi ritmo y de haber jugado bien. Ha sido una semana emocionante e increíble, manteniendo la calma paso a paso y jugando con más confianza en esta superficie. Estoy muy feliz y con muchas ganas de afrontar el resto de la temporada”, señaló.

El tenista español agradeció al público de Viena y a su equipo por hacerle “volver a disfrutar en la pista y olvidar el estrés” y recordó su primera vez en la ciudad austríaca.

“Desde el primer día me han hecho sentir en casa. En 2021 llegué a semifinales, con 18 años, cuando no era nadie, y me hicisteis sentir al igual que este año como en casa. Esta vez no esperaba jugar pero pedir la invitación es la mejor decisión que podía haber tomado“, concluyó.