El sobreendeudamiento de los hogares argentinos y las empresas volvió a registrar un deterioro histórico. Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de datos del Banco Central (BCRA) y la Central de Deudores (CENDEU), el ratio de irregularidad del crédito del sector privado en los bancos escaló en mayo de 2026 al 7,6%, acumulando 19 meses consecutivos de subas.
Sin embargo, al integrar la operación de los Proveedores No Financieros de Crédito (billeteras virtuales y Fintech), la morosidad real del sistema en las familias se disparó al 15,5%. El incumplimiento exclusivo en plataformas digitales alcanzó un pico del 29,6%, superando la marca máxima de la pandemia en mayo de 2020 ($27,1%$). En el sistema bancario tradicional, la mora familiar se ubicó en 12,3%, el nivel más elevado registrado desde la crisis de 2001.
Duplicación de morosos y migración del crédito
El análisis del universo de deudores refleja el impacto directo del estancamiento salarial sobre el cumplimiento de las obligaciones:
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– Expansión de la morosidad: Entre febrero de 2024 y mayo de 2026, la cantidad total de deudores en situación irregular se duplicó al pasar de 3,3 a 5,8 millones de personas (+76,0%).
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– Distribución de la mora: Del total de 5,8 millones de morosos, 3,4 millones pertenecen exclusivamente a billeteras virtuales, 1,3 millones únicamente a bancos y 1,1 millones mantienen deudas irregulares en ambos canales de manera simultánea.
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– Retiro bancario y refugio digital: Mientras las entidades financieras tradicionales endurecieron sus filtros crediticios y achicaron su masa de deudores en regla (con un recorte de casi 600.000 clientes en situación normal en el último mes), la demanda de crédito se desplazó hacia las billeteras virtuales, que absorbieron esa franja sumando más de 610.000 nuevos deudores en un solo mes.
Tarjetas y préstamos personales explican el grueso del ahogo financiero
En las familias, las deudas irregulares se concentran masivamente en el consumo cotidiano. Los préstamos personales (con una tasa de morosidad del 14,9%) y las tarjetas de crédito (con un 12,5%) explicaron el 73% del saldo irregular total del sistema financiero bancario, sumando compromisos impagos por $3,2 billones y $2,8 billones respectivamente.
A su vez, la calidad de la cartera anticipa una presión todavía mayor para los próximos meses: las familias acumulan $6,66 billones en Situación 4 (alto riesgo de insolvencia) y $4,14 billones en Situación 2 (seguimiento especial), saldo que amenaza con migrar hacia categorías incobrables. En la categoría 5 (irrecuperable), las billeteras virtuales concentran el 66,5% del volumen adeudado ($3,45 billones en total).
¿Y después de las moratorias previsionales, qué?
Cuatro de cada diez jóvenes están en mora
La segmentación por edades revela una fuerte vulnerabilidad en las franjas más jóvenes, altamente expuestas al crédito digital:
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– Impacto en menores de 24 años: En el rango de 18 a 24 años, la tasa de morosidad alcanzó un dramático 40,9% al sumar bancos y billeteras virtuales. Prácticamente 4 de cada 10 créditos otorgados a jóvenes se encuentran impagos.
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– Mayor volumen de deuda en adultos: El rango etario que concentra la mayor masa de dinero en mora es el de 35 a 44 años (explicando el 30,6% del monto total adeudado), seguido por el segmento de 45 a 54 años (23,7%).
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– Paridad de género: A nivel general, los deudores morosos se distribuyen de manera simétrica entre varones (50,2%) y mujeres (49,8%). No obstante, los varones muestran mayor presencia en la mora bancaria (53,2%), mientras que las mujeres explican la mayoría de la irregularidad en las billeteras digitales (51,0%).

Mapa federal de la mora y sectores empresariales golpeados
La distribución geográfica expone a la región de Cuyo con los indicadores más elevados de morosidad total: La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%), Catamarca (20,0%), Santa Cruz (19,8%) y San Juan (19,8%) lideran el ranking de mora en familias. En la vereda opuesta, La Pampa (9,1%), CABA (10,1%) y Santa Fe (12,4%) presentan los niveles más acotados.
En el sector corporativo, aunque la mora se mantiene en valores más bajos que en los hogares, escaló al 3,0% promedio en mayo de 2026. Las actividades con mayor asfixia financiera son la Construcción (con un 7,0% de mora total), Alojamiento y servicios de comida (6,9%), Actividades administrativas (5,5%) y el Comercio mayorista y minorista (5,1%).








