¿Quién no ha recurrido alguna vez a una “mentirita” para embellecer una anécdota, conquistar a alguien o conseguir un trabajo? Al parecer, casi todo el mundo porque, de acuerdo con una investigación del psicólogo Robert S. Feldman, de la Universidad de Massachusetts, los seres humanos mienten mucho más de lo que están dispuestos a admitir.
La hipótesis de Feldman, por supuesto, no excluye a las figuras públicas. Los famosos también caen en la tentación de ocultar, engañar o crear noticias falsas –las fake news – con el fin de mejorar su imagen, generar empatía o asegurarse un papel en el competitivo mundo del entretenimiento. Y aunque siempre están bajo el microscopio de la opinión pública, la seducción de una historia cuidadosamente elaborada parece, en ciertos casos, ser muy tentadora.
Por ejemplo, la carismática Rebel Wilson se restó unos cuantos años para conseguir el papel de Fat Amy en la película Notas Perfectas y, de allí en más, tuvo una serie de incidentes con la cantidad de velitas que debía soplar el día de su cumpleaños. De hecho, en 2017, Rebel llevó a juicio a una importante editorial europea que publicó una serie de notas que aseguraban que la actriz mentía sobre su verdadero nombre, su historia y su edad.
Los famosos también caen en la tentación de engañar con el fin de mejorar su imagen o conseguir un papel.
En una de las audiencias del juicio, Rebel, cuyo verdadero nombre es Melanie Elizabeth Bownds, aseguró que jamás mintió sobre su edad, sino que siempre evitó hablar acerca del tema.
Antes de convertirse en la protagonista de la tercera temporada de Bridgerton, Nicola Coughlan fue parte del elenco de Derry Girls, una serie británica en la que interpretaba a una adolescente de quince años, a pesar de que, en realidad, en ese entonces, ya había superado la barrera de los treinta. En varias entrevistas, la actriz confesó que durante mucho tiempo los productores del programa la obligaron a ocultar su verdadera edad para mantener intacta la frescura del personaje.
Durante una entrevista en 2009, el comediante Steve Rannazzisi relató cómo había escapado de la Torre Sur del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. Por espacio de varios años el actor relató su experiencia en distintos medios hasta que, en septiembre de 2015, confesó que la historia no era real: “No estaba en el Trade Center ese día. No sé por qué dije eso. No hay excusas. Lo siento mucho, mucho”, escribió en su cuenta de X.
La actriz Milla Kunis se sacó años para estar en una serie. Luego de que varios usuarios de las redes detectarán su falso acento español, Hilaria Baldwin, “la mujer española de Alec Baldwin” (como era conocida en el medio) tuvo que admitir que no nació en Mallorca, España, sino en Boston. Hilaria Baldwin, que en realidad se llama Hillary Hayward-Thomas, logró sostener su mentira durante una década a pesar de que, según una nota de la revista Vanity Fair de España, en el árbol genealógico de Hillary hay algo de sangre checa, algo de sangre alemana, mucho de anglosajón, pero nada de ascendencia española.
En un intento por lograr mayor popularidad, la actriz mexicana Lucía Méndez, famosa en Latinoamérica por participar en telenovelas como El extraño retorno de Diana Salazar o Amor de nadie, subió a su perfil de X una foto trucada en la que se la veía abrazada a George Clooney y al director Alfonso Cuarón, durante la edición del Festival de Venecia de 2013. Al cabo de unos minutos, los twitteros descubrieron el engaño y de inmediato Méndez alegó que se trataba de un error cometido por las personas responsables de sus redes sociales.
Humo en la música
El mito de Julio Iglesias y las tres mil mujeres que habrían pasado por su lecho ha perdurado a lo largo de varias décadas.
El mundo del pop también tiene sus pequeñas mentiras y grandes engaños. Durante la década del ochenta, la reina del pop y sus publicistas construyeron un relato acerca de la llegada de Madonna a Nueva York. La leyenda cuenta que Madonna Louise Ciccone llegó a la Gran Manzana cargada de expectativas y sueños, pero con solo diez dólares en su billetera, una historia digna de un culebrón. Sin embargo, ya ha quedado más que claro que su llegada a Nueva York no fue tan dramática ni austera.
Cada vez que evocamos la figura de Elvis Presley, lo primero que nos viene a la mente es la icónica imagen del rey del rock con sus patillas, su cabello oscuro y sus enigmáticos ojos azules. Sin embargo, pocos saben que Presley, en realidad, era rubio. Cuando Elvis creó su emblemático look, entendió que el cabello negro resaltaría su rostro. De hecho, durante los primeros años de su carrera, el cantante llegó a teñir su melena con betún para zapatos.
Los Milli Vanilli: un éxito fake.Milli Vanilli fue un dúo que alcanzó rápidamente la fama en los años noventa. No obstante, también es sinónimo del mayor escándalo de la historia de la música pop. A finales de los ochenta, Rob Pilatus y Fabrice Morvan eran dos jóvenes muy populares en el ambiente nocturno de Münich que soñaban con ser estrellas pop, aunque no poseían un gran talento musical. Sin embargo, de la noche a la mañana, el productor Frank Faria, creador del grupo Boney M en la década de los setenta, los contrató para convertirlos en las “caras” de Milli Vanilli.
El dúo convirtió en un fenómeno mundial y se llevó el Grammy como revelación en 1990, premio que la academia les retiró cuando el mismísimo Farian, para cubrirse de las denuncias de los verdaderos intérpretes de las canciones de Milli Vanilli, reveló a la prensa que Pilatus y Morvan hacían playback sobre canciones interpretadas por otros cantantes. “Todo nuestro sueño se transformó en una verdadera pesadilla”, admitió Fab Morvan años después. Farian salió ileso del escándalo y creó The Real Milli Vanilli, en tanto que Pilatus y Morvan jamás lograron superar las consecuencias de aquel episodio.
Luis Miguel no era mexicano: nació en Puerto Rico. Uno de los pilares del plan maestro de Luisito Rey para convertir a su hijo, Luis Miguel, en una mega estrella mexicana, fue falsear su nacionalidad. De hecho, el “Sol de México” es más bien el “Sol de Puerto Rico”, ya que Luismi nació en esa isla caribeña y no en el estado de Veracruz, como lo aseguraban el cantante y su padre. Poco después de que la verdad saliera a la luz en 1991, el entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, otorgó a Luis Miguel la carta de naturalización, que lo convirtió legalmente en ciudadano mexicano.
El mito de Julio Iglesias y las tres mil mujeres que habrían pasado por su lecho ha perdurado a lo largo de varias décadas. El rumor fue difundido por el diario británico Daily Mirror cuando el cantante todavía estaba en pareja con la madre de sus hijos mayores Enrique, Julio y Chabeli. Según una nota que Iglesias concedió a la periodista Mabel Galaz del diario El País al enterarse de la publicación del Mirror, el cantante se sorprendió, pero rápidamente dio instrucciones a su representante para que no desmintiera la noticia.
Robert Pattinson inventó un curso teatral que nunca hizo. Foto: EFETodo sea por Hollywood
Luego de participar en dos de las películas de la saga Harry Potter, Robert Pattinson confesó que tuvo muchas dificultades para conseguir un nuevo trabajo actoral. Para justificar ese “bache” de dos años, Pattinson admitió que mintió en varias entrevistas al asegurar que durante ese periodo no trabajó porque había tomado un curso en la Royal Academy of Dramatic Art, una de las escuelas de teatro más prestigiosas del mundo, aunque en realidad nunca fue alumno de esa institución.
Mila Kunis reveló que mintió para conseguir un papel de That ’70 Show.
En una nota para Vanity Fair, Mila Kunis reveló que mintió para conseguir el papel de Jackie Burkhart en That ‘70s Show. Los productores buscaban una actriz de 18 años, pero Kunis solo tenía 14. Todo el engaño se desmoronó en el momento de la firma del contrato, ya que la joven necesitaba una cláusula que garantizara la presencia de un profesor en el set, para continuar con su educación secundaria. Los productores partieron la diferencia y decidieron que el personaje Jackie, finalmente, tuviera 16 años.
Algo similar le ocurrió a Guillian Anderson cuando atravesó el proceso de casting para el papel de la agente Dana Scully, de Los expedientes X. Anderson contó que el productor Chris Carter buscaba una actriz de 27 años, pero ella tenía apenas 24, así que no dudó en mentir respecto de su edad para quedarse con el rol de la agente del FBI que la hizo famosa en todo el mundo.
Ben Hardy, cumplió su sueño de personificar a Roger Taylor en Bohemian Rhapsody, pero antes, tuvo que recurrir a un engaño. Bryan Singer, director de la película, le preguntó si podía grabar una canción para demostrar su habilidad con la batería y Hardy aceptó, dando a entender que ya dominaba el instrumento. Determinado a conseguir el papel, compró una batería y contrató a un profesor para grabar el demo y, posteriormente, para aprender a ejecutar cada uno de los temas de Queen que formaron parte de la película.
Los españoles Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega llegaron a Hollywood con una sólida trayectoria actoral, grandes sueños y escaso dominio del inglés. Sin embargo, a pesar de su indiscutible talento, cada uno de ellos trató de ocultar su falta de fluidez en inglés mediante trucos y pequeños engaños.
Banderas tenía un repertorio de cuatro frases para presentarse en los castings, una de ellas era I can do it (“Puedo hacerlo”), de hecho, su táctica lo llevó a conseguir un rol protagónico en Los reyes del mambo. Paz Vega logró su protagónico en Spanglish casi sin conocer el idioma y Penélope, con un estilo muy similar al de Antonio, repetía dos líneas: How are you? (“¿Cómo estás?”) y I want to work with Johnny Depp (“Quiero trabajar con Johnny Depp”).
En 2006, el escritor y guionista James Frey tuvo que admitir públicamente que había exagerado las experiencias personales que volcó en su libro A Million Little Pieces, publicado en 2003, en el que relataba su pasado de adicciones, crímenes y cárcel.
Gracias a varios testimonios que desmintieron su relato, se pudo saber que Frey estuvo encarcelado solo unas pocas horas y no durante meses, como lo describió en su supuesta biografía. Oprah Winfrey, quien había entrevistado a Frey por su historia inspiradora y, además, había recomendado el libro en su show, lo confrontó en vivo y le pidió explicaciones. El autor reconoció que las editoriales lo ignoraron cuando les ofreció A Million Little Pieces como un libro de ficción, pero sí logró firmar un contrato cuando lo “reclasificó” como una autobiografía.








