Un pavoroso incendio arrasaba este sábado con un tradicional hotel de la ciudad de San Carlos de Bariloche, en la cordillera de Río Negro, donde varias dotaciones de bomberos intentan controlar las llamas. El fuego, según las autoridades, se expandió en forma accidental tras la quema de hojas secas en las afueras del edificio.
Las lenguas de fuego y las columnas de humo podían verse esta tarde saliendo del techo, con varios metros de alto, y por los ventanales de los pisos superiores del hotel Huemul, ubicado en la avenida Bustillo al 1500.
El hotel se encuentra a tan solo un par de minutos del centro de Bariloche, rodeado de montañas, frente al lago Nahuel Huapi y con vista a la cordillera de los Andes, por lo que el incendio sorprendió a los habitantes de la zona y turistas, dado que las rojas lenguas de fuego eran lo más llamativo del paisaje esta tarde.
El fuego comenzó alrededor de las 15 y, según el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) de Bariloche, se inició tras una quema controlada de hojas secas en los alrededores del establecimiento que se salió de control y tomó la estructura del hotel.
Las llamas se podían ver saliendo por las ventanas destrozaron los techos de madera, los tirantes de troncos, cortinados y todo el mobiliario de varias habitaciones.
En su reporte oficial, el Splif de Bariloche comunicó en sus redes sociales que a las 15:16 tomaron conocimiento por un llamado al teléfono de emergencias 911 que había “una quema descontrolada en el Kilómetro 1 a la altura del hotel Huemul”.
Y, tan solo media hora después el fuego “se propagó al edificio del hotel”, uno de los más antiguos de la villa turística.
A la zona acudieron de inmediato, policías, bomberos de tres localidades cercanas y los servicios de emergencia de la ciudad para contener la situación y asistir a las personas afectadas por el incendio.
Fuentes policiales dijeron que en principio no se reportaron heridos dado que el complejo hotelero implementó una rápida y efectiva evacuación de emergencia que sacó a turistas y empleados del lugar ni bien se reportaron las llamas.
La gran altura que ganó el humo hizo que el incendio pusiera en alerta a todos los vecinos y visitantes del centro barilochense, dado que la humareda gris, y algunas llamas de fuego podían verse desde los alrededores del lago y de los edificios más alto del casco urbano.
De hecho, el espesor del humo generó complicaciones en la visibilidad de los conductores que transitaban por la avenida Bustillo, la principal que conecta la ciudad con la zona hotelera en la ribera del lago.
Fuentes policiales señalaron que el fuego se inició poco después de las 15 de este sábado y precisaron que el incendio afectó la estructura del hotel ubicado en el denominado kilómetro 1 de la avenida Bustillo.
Del operativo, además de los bomberos de la zona, participaron también policías de Río Negro, el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestaltes (SPLIF) que tiene sede en la zona y ante la emergencia envió móviles con brigadistas entrenados en el combate al fuego.
Los bomberos con varias líneas de agua atacaron las llamas que, según comentaron algunos luego, estaban desde la planta baja y se extendieron por tres pisos más.
Varios turistas que descansaban en hoteles vecinos y otros que paseaban por los alrededores del lago tomaron fotos y videos del incidente, lo que hizo que el incendio del hotel Huemul se viralizara en las redes sociales.
Cómo es la “temporada de quema”, una actividad para prevenir incendios forestales
El fuego que destruyó el hotel se produjo este sábado, justo el día en el que el SPLIF anunció el inicio de la denominada “temporada de quema” para la cual imparte autorizaciones obligatorias para realizar quemas controladas de restos vegetales, como ramas, hojas o residuos de poda.
Ese permiso, según lo indicado por el Servicio de Lucha contra los Incendios Forestales, “no es un trámite más: es una medida de prevención. Permite reducir el material combustible acumulado y, al mismo tiempo, asegura que la quema se realice en condiciones controladas, minimizando el riesgo de incendios forestales”.
Las quemas controladas se realizan solo en determinadas épocas del año y bajo condiciones específicas de clima, con poco viento, horarios definidos y con la persona responsable presente durante toda la actividad..







