Emery devuelve al Aston Villa a la aristocracia continental tras conquistar la Europa League frente al Friburgo | Fútbol | Deportes

Emery devuelve al Aston Villa a la aristocracia continental tras conquistar la Europa League frente al Friburgo | Fútbol | Deportes


Nadie como Unai Emery y su especial relación con la Liga Europa para devolver al Aston Villa a la aristocracia del fútbol europeo. El entrenador español cerró con éxito un largo paréntesis en la historia del emblemático conjunto inglés. El duelo se inició después de ganar la Copa de Europa en 1982 ante el Bayern de Múnich. El Aston Villa cerró la herida con este triunfo en la Europa League. No ganaba un título desde la Copa de la Liga inglesa de 1996. Tras tocar el cielo en ese lejano 1982, Emery le devolvió la gloria a los villanos con su quinto trofeo de la Liga Europa. Lo del vasco es increíble. Ganó tres títulos con el Sevilla y otro con el Villarreal. Por el camino, llegó a la final con el Arsenal en 2019, cayendo ante el Chelsea. Y todo, habiendo clasificado al Aston Villa para la próxima edición de la Champions vía Premier.

0


Noah Atubolu, Matthias Ginter, Philipp Lienhart (Max Rosenfelder, min. 60), Philipp Treu, Lukas Kübler (Jordy Makengo, min. 72), Johan Manzambi, Maximilian Eggestein, Niklas Beste (Christian Günter, min. 85), Nicolas Höfler (Lucas Höler, min. 60), Vincenzo Grifo (Derry Scherhant, min. 72) y Igor Matanovic

3


Emiliano Martínez, Ezri Konsa, Pau Torres (Tyrone Mings, min. 87), Matty Cash, Lucas Digne (Ian Maatsen, min. 80), Emiliano Buendía (Jadon Sancho, min. 80), Youri Tielemans (Douglas Luiz, min. 87), John McGinn, Victor Lindelöf (Amadou Onana, min. 65), Morgan Rogers y Ollie Watkins

Goles
0-1 min. 40: Tielemans. 0-2 min. 47: Emi Buendía. 0-3 min. 57: Morgan Rogers

Arbitro François Letexier

Tarjetas amarillas
Philipp Treu (min. 4), Emi Buendía (min. 14), Matthew Cash (min. 20), McGinn (min. 83)

La mano del entrenador se dejó ver en la final. En la tranquilidad de sus jugadores ante un bisoño Friburgo, en el gran aprovechamiento de la estrategia y en el partidazo de jugadores como Pau Torres, Tielemans, Lindelof o Buendía. El central español sacó siempre el balón bien jugado, mientras que Lindelof, un central, respondió a la perfección como mediocentro. Buendía y Tielemans, además, marcaron las diferencias. Al Friburgo le vino demasiado grande la empresa. Solo tuvo alguna opción en el primer tiempo. Fue aplastado en líneas generales por un Aston Villa muy superior para felicidad del Príncipe Guillermo, ferviente seguidor del equipo de Emery.

Las finales, sin duda, hay que saber jugarlas. Los buenos equipos golpean en los momentos adecuados, tocados por la calidad y el talento de sus jugadores. Si a eso se le añade el trabajo, siempre pertinaz, de entrenadores como Emery, es más fácil que ocurran cosas como las que ocurrieron en Estambul. La final de la Liga Europa transcurría entre parámetros de cierta igualdad, con reparto de ocasiones después de un gran inicio del Aston Villa, hasta que en una espectacular jugada de estrategia los ingleses comenzaron a tocar el cielo. Se juntaron, por lo tanto, la calidad de Rogers en el centro de un saque de esquina en corto y el remate talentoso, espectacular, de Tielemans para hacer el 0-1 de volea.

Hay mucho talento y mucho trabajo detrás de ese gol. Una combinación estupenda que se volvió a repetir en el infierno que vivió el Friburgo en el tramo final de la primera mitad. Los alemanes se descompusieron. Buendía, demasiado solo en la frontal del área, la puso de cine en la escuadra de la meta de Atubolu.

Llamó la atención la inacción de Julian Schuster, el joven entrenador del Friburgo, al descanso. No tocó un ápice a un equipo desactivado, superado por un Aston Villa al que le salía casi todo. Buendía volvió a hacer diabluras en la banda para poner un balón estupendo a Rogers, que hizo el tercero. El dominio inglés era brutal, mostrando las carencias de un Friburgo efervescente durante toda la competición, pero muy venido a menos a la hora de la verdad.

El dominio del Aston Villa se acentuó después del 0-3. Pudieron llegar, incluso, más goles del conjunto inglés. Buendía, muy enchufado, falló con todo a favor después de un gran pase de Tielemans. El escocés McGinn también tuvo la suya. Con los ingleses celebrando el triunfo en Estambul, el Aston Villa se cobró una deuda con su historia. De la mano de Unai Emery.