Rodrigo Zubich tenía 26 años y conocía desde hacía tiempo al adolescente de 15 que este jueves lo atacó dentro de una barbería de Dock Sud. Eran del mismo barrio y, según cuentan sus amigos y vecinos, sus caminos se habían cruzado varias veces. La relación entre ambos terminó de la peor manera: el menor apuñaló a Zubich durante una discusión en la puerta del local.
Este viernes, bajo la lluvia, los amigos de Rodrigo se reunieron frente a Aura 21, la barbería de Manuel Estévez al 1200 donde trabajaba. Había motos estacionadas, flores y mensajes escritos en las paredes a partir del hecho. En pocos metros, el barrio intentaba entender cómo un joven que conocían desde hacía años terminó muerto en el lugar donde estaba construyendo su futuro.
Se conocían desde hacía años
En Dock Sud, Rodrigo y el adolescente transcurrían su día a día en la misma zona. Quienes los conocían cuentan que nunca se trató de dos desconocidos que se cruzaron por casualidad este jueves.
Ezequiel Carballo, uno de los amigos íntimos de Rodrigo, identificó al adolescente como Tiziano. “Somos todos de la zona Lo conocíamos al chico. Se juntaba con nosotros a veces”, cuenta a Clarín.
Bruno Ezequiel conocía a Rodrigo desde hacía una década y contó que fueron mejores amigos. Durante un tiempo dejaron de verse, pero volvieron a encontrarse cuando comenzaron a trabajar juntos en la barbería. “Lo conocía desde hace 10 años. Hubo un tiempo que cada uno hizo su vida, después nos reencontramos en la barbería y trabajamos juntos”, dijo a este diario con lágrimas en los ojos.
También habló del vínculo que Rodrigo había tenido con el adolescente y de la sorpresa que provocó entre quienes conocían a ambos: “El ‘Negro’ lo crió casi. Fue como un segundo papá. Le enseñó a caminar, le dio de comer porque el guacho ni caminaba cuando andaba por la calle. El Negro siempre estuvo ahí”, contó Bruno.
La pelea quedó grabada
El ataque ocurrió cerca del mediodía. Según los testimonios brindados a Clarín, el adolescente llegó hasta la barbería y, después de una serie de provocaciones hacia los empleados y advertencias por parte de ellos, Rodrigo se levantó de su silla para echarlo. Cuando intentaba cerrar la puerta del local, el menor sacó un elemento que todavía no fue identificado y lo apuñaló. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del comercio.
Rodrigo cae al piso. Durante unos instantes, quienes estaban dentro del local parecen no advertir la gravedad de la herida. Después, uno de los presentes sale a buscar ayuda.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Fiorito, donde murió minutos después como consecuencia de una profunda herida en el tórax.
El adolescente escapó del lugar y fue detenido horas más tarde. Quedó a disposición de la fiscal Natalia Milione, de la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Avellaneda-Lanús.
Rodrigo Zubich, víctima del asesinato en una barbería en Dock Sud.Los rumores que recorrieron el barrio
Después del crimen, comenzaron a circular versiones entre los vecinos sobre una farmacia cercana en la que el menor habría estado antes del hecho. Algunos aseguran que en el lugar se venden medicamentos sin receta, una acusación que no fue confirmada por fuentes oficiales. La farmacia funciona allí desde hace varios años, aunque, según aseguran en la zona, cambió de propietario en el último año.
También existen distintas versiones sobre el elemento utilizado para apuñalarlo. Algunos vecinos hablan de un destornillador y otros de una llave de moto. Ese punto deberá ser determinado por la investigación.
Ezequiel aportó su propia mirada sobre el adolescente. “Estos son todos unos guachines drogadictos. Somos todos de la zona. Lo conocíamos al chico, Tiziano se llama. Se había tomado una ‘pasti‘ con alcohol no sabía ni donde estaba parado. Ahora está preso”, dijo. Hasta antes del crimen trabajaba en una carnicería de la zona.
“Volví y Rodrigo ya estaba tirado”
Un vecino que trabaja en una panadería ubicada a pocos metros de la barbería salió del local poco antes del ataque.
“Yo justo salí un ratito antes a hacer unos mandados y estaba todo en orden. Después vuelvo y Rodrigo ya estaba tirado ahí afuera”, le dijo a Clarín.
En Avellaneda un adolescente de de15 años asesinó a un joven en una barbería.Los amigos de la víctima estaban cerca. Es habitual que se reúnan frente a la barbería, por eso fueron de los primeros en acercarse.
“Estaban sus amigos acá en frente, se acercaron para ayudarlo, lo suben a un auto gris y justo llega la policía”, relató.
Según su recuerdo, los efectivos pidieron que bajaran a Rodrigo del vehículo hasta que llegara la ambulancia.
“Pero la gente gritaba que se lo lleven, que se estaba muriendo. Cuando yo vi, básicamente no estaba respirando más el flaco. Lo volvieron a subir al auto gris y se lo llevaron”, contó.
Un vendedor ambulante que trabaja diariamente en esa esquina también explicó por qué los amigos llegaron rápidamente. “Siempre se juntan frente a la barbería con sus amigos, entonces ellos se acercaron rápido al lugar”, dijo.
La carnicería en la que trabajaba Tiziano, ahora acusado del crimen de Rodrigo Zubich. Foto: Enrique Garcia MedinaRodrigo: con una nueva vida y enamorado
La historia de Rodrigo también aparece en las conversaciones de quienes lo conocieron desde chico. Sus amigos recuerdan que había pasado parte de su infancia en la calle y que, con los años, consiguió construir una rutina diferente.
El Grupo Envión y su programa de acompañamiento fueron parte de ese proceso. Rodrigo y varios de sus amigos habían participado de ese espacio. “Todos estuvimos en el Grupo Envión”, dijo Bruno, el mejor amigo.
Este viernes, integrantes del programa se acercaron a la barbería y dejaron una flor en homenaje a Rodrigo. Lo habían visto crecer.
Romina, una costurera ubicada a metros de la barbería recuerda un cambio reciente en la vida personal de Rodrigo. “Hace más o menos dos o tres meses se había puesto de novio con una vecina nuestra. Estaba re enamorado. Hace unos días vino con un ramo de flores para ella”, relató.
Rodrigo había encontrado en la barbería un trabajo y una rutina. Allí se reencontró con Bruno y construyó parte de su grupo de amigos.
Este viernes, ese mismo grupo permanecía frente al local donde trabajaba. Las motos seguían estacionadas en la calle y una flor quedó apoyada frente a la barbería.
Para ellos, todavía resulta difícil entender cómo una relación que llevaba años en el barrio terminó, en cuestión de segundos, con Rodrigo muerto y una escena que quedó filmada.







