el vikingo en frasco chico que se corporizó en el sorpresivo goleador de Boca

el vikingo en frasco chico que se corporizó en el sorpresivo goleador de Boca

Sus compañeros lo llaman como el gigante noruego, más allá de que mide 168 centímetros, dos cabezas menos que el atacante de Manchester City. Sin embargo, Santiago Julián Ascacibar tiene reminiscencias con Erling Haaland y no solo porque es rubio; además, es el goleador del equipo en esta segunda etapa de Rodolfo Arruabarrena en Boca.

“Los chicos me lo dicen jodiendo. Cuando pateamos en las prácticas, ahí me dicen Haaland. Erling patea mejor”, aseguró el volante de 29 años, entre risas, después de la holgada victoria ante Recoleta, el martes en Asunción.

Este vikingo de frasco chico se divierte con el apodo pero hace gala de su contundencia. Ante los paraguayos, Ascacibar pegó su quinto grito en los últimos seis partidos. Desde que llegó al club xeneize, lleva ocho en treinta presentaciones. Junto a Miguel Merentiel, es el jugador que más convirtió en 2026. Con un detalle que es sustancial: el uruguayo es delantero y está más tiempo que cualquier otro futbolista de frente al arco.

El Ruso, sobrenombre que se ganó en La Plata por su fisonomía, se destapó con el Vasco. A partir de su presencia como interno por la derecha en el 4-3-1-2 que pergeñó el entrenador, Ascacibar pisa el área recurrentemente. Y hace goles de cabeza, muy a pesar de su altura, lejos del metro noventa y cinco de Haaland.

“Venía haciéndolo varios años atrás con Eduardo (Domínguez) en Estudiantes. Él me empezó a decir que tenía que llegar más al arco rival. A veces llegaba y no se daba. En este equipo que genera más situaciones, uno llega y ahora se abrió el arco. Hay que seguir aprovechándolo”, sostuvo el mediocampista en la zona mixta.

Con la casaca del pincha marcó 18 goles tras su regreso de Europa, donde jugó ocho temporadas repartidas en Stuttgart, Hertha Berlín y Cremonese. Antes de su partida en 2017, había estado virgen en la red. El chip lo cambió Domínguez. Ascacibar dejó de ser un volante de contención y recuperación para corporizarse en un todo terreno con agresividad y presencia en el área rival. De hecho, en la actualidad ostenta su mejor promedio de gol: 0,26 por partido. En Alemania solo marcó dos, uno en cada club, y en Italia no pudo convertir.

Ascacibar está cerca de superar al ídolo de su papá, Blas Giunta, que anotó 10 goles en 189 partidos disputados con la camiseta xeneize entre 1989 y 1997. “Mi viejo siempre me hablaba de Giunta y de lo que significaba para Boca. Me decía: ‘¿Sabés lo que era verlo en la cancha?’. Ojalá algún día se escuche el ‘Ruso, Ruso, Ruso, huevo, huevo, huevo’”, contó en su llegada al club.

Newell’s, Estudiantes -nada menos-, Vélez, Recoleta y Platense sufrieron el poder de fuego de Ascacibar. Y aunque faltó Leandro Paredes, el equipo no pareció extrañar al capitán. “Sabemos que es una pieza fundamental, pero tenemos que estar preparados para lo que toque. En este caso no le tocó estar y el equipo respondió bien, así que está interesante”, manifestó sobre la ausencia del líder futbolistico del equipo. En su lugar jugó Tomás Belmonte, con otras características pero sin desarmar el esquema que tanto rédito le dio a Boca.

“Tenemos la jerarquía para imponer nuestro juego, personalidad y carácter. Hoy se hizo y hay que seguir por este camino”, sostuvo sobre el presente de un equipo que entusiasma a sus hinchas. Y sobre todo, a Arruabarrena, que tiene en Haalandscacibar al goleador menos pensado.

A los 20 años, debutó Facundo Herrera. El zaguero central tiene un gran parecido al músico inglés de los Rolling Stones. De ahí, su apodo. Arrubarrena habló del juvenil en la conferencia de prensa. “Facu se va sumando de a poco. Es un chico que nos aporta la facilidad de jugar por derecha o por izquierda. Tiene buen juego aéreo, muy buena salida. Y tiene hambre, eso es importante. Conozco al padre porque fue compañero mío en Novena División, conozco al abuelo, pero está acá por mérito propio, no porque conozca a la familia. Hoy ha debutado y le dije que disfrute del momento”.