El último debate antes de la segunda vuelta: “Fue Flávio quien perdió el debate y no Lula el que lo ganó”

El último debate antes de la segunda vuelta: “Fue Flávio quien perdió el debate y no Lula el que lo ganó”

DESDE SAN PABLO — Para la prensa brasileña, sin excepción, Lula da Silva, de 80 años, ganó el debate de ayer por la noche en la TV Globo, con el adversario Flávio Bolsonaro, de 45 años. Pero fue por poco y se debió más a los derrapes del candidato ultraderechista, que a las propuestas del presidente brasileño. En el embate, el senador puso otra vez en juego su capacidad para presidir Brasil en los próximos 4 años. Eso le jugó en contra entre los indecisos, quienes prefieren lo conocido y probado, que algo nuevo de quien no acumula buenas referencias.

Los analistas señalaron que la confrontación seguramente ayudó a Lula a empatar con su joven contrincante. Vale recordar que según las encuestas publicadas hasta ayer, después de llegar a una distancia de cinco puntos por detrás hasta dos semanas atrás, ahora el jefe de Estado está literalmente igual a igual: 50% de los votantes para cada uno. Según los especialistas de encuestas, el presidenciable de extrema derecha cometió fallas claves, que cayeron mal entre los electores de clase media, particularmente en la llamada C1, que es la de menores ingresos.

Hubo dos hechos que provocaron el rechazo contra Flávio. Primero, fue el caso de Ana Clara, una niña de 5 años que fue asesinada por una bala de un policía carioca. Bolsonaro hijo, que es abogado, resolvió defender al policial de las acusaciones que pesan sobre él. Ese hecho fue mencionado ayer por Lula, quien convidó a la madre de la chiquita a estar presente en el debate.

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El segundo error grosero fue cuando llamó a Lula de “Nueve Dedos”. Al epíteto, Lula respondió con una frase que dejó frio al contraponente. Le recordó que él había trabajado en una fábrica como obrero metalúrgico, y que en una oportunidad, perdió el dedo por causa de una herramienta mal calibrada. Si al principio hubo algunas risas por el apelativo, después de la respuesta fue literalmente rechazado.

El politólogo Renato Dorgan, que organizó una investigación cualitativa, con la reunión de 12 personas, entre ellas 6 indecisos, 3 lulistas y 3 bolsonaristas, sostuvo que “ninguno de los candidatos perdió apoyadores por causa del debate”. Sin embargo, advirtió que entre los indecisos, el péndulo se movió hacia el actual presidente.

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“Los votantes de Lula y Flávio permanecieron inmóviles, mientras que los indecisos, en su mayoría de las clases C y D, se inclinaron por Lula. Fue por los errores de Flávio, especialmente en el episodio de la niña Ana Clara. Lula no ganó el debate, fue Flávio quien lo perdió”. Además de ser el defensor de un criminal, el senador se confundió de nombre al llamar a la madre con el nombre de la pequeña “Ana Clara”.

Los votantes dijeron durante toda la investigación que el presidente “ya no es el mismo” y que “podría haber pasado ya el bastón”. Otros señalaron que “el mundo ha cambiado mucho y Lula ha envejecido”.

En cuanto al apelativo “Nueve Dedos”, que Flávio está acostumbrado a utilizar entre los propios, para los indecisos fue una “broma innecesaria”. Uno de ellos fue más incisivo: dijo que es una “falta de respeto hacia los trabajadores y las personas con discapacidad”. Cuando Flávio se disculpó, la reacción entre los indecisos y los lulistas fue de desconfianza.