A orillas del río Tigre, en la espesa Amazonía ecuatoriana, una niña peruana de diez años se queda paralizada cuando ve aparecer a un grupo de militares y policías. Uno de los agentes la toma en brazos y le dice que han llegado a rescatarla. A unos metros, los soldados inmovilizan a Washington Cuji Santi, de 50 años, el hombre que dos semanas antes había intercambiado a su hija menor de edad con el padre de la niña peruana.
El trueque de dos niñas indígenas revela cómo Ecuador sigue entregando menores como esposas








