el trombonista que revoluciona el túnel de Caseros cuando gana Argentina

el trombonista que revoluciona el túnel de Caseros cuando gana Argentina


Ya es cábala: en el túnel de Caseros no cabe un alfiler cuando gana la Scaloneta en el Mundial y los festejos se trasladan allí. Sin embargo, la multitud también hizo costumbre dejar un lugar para Luciano Agüero, su moto y su trombón. Las redes sociales se llenaron de videos de celebraciones albicelestes luego de cada una de las trabajadas victorias de Argentina en la Copa del Mundo, pero los protagonizados por este joven de 23 años llevan la alegría a otro nivel. La muchedumbre hace un coordinado silencio mientras Luciano irrumpe en el paso bajo nivel con su moto y, cuando frena en medio del túnel para tocar, apenas suena la primera nota, desata la fiesta.

“Este Mundial tiene algo diferente: me escriben muchas personas… hasta el hermano de Enzo Fernández, Maxi. Y los videos que filmaron fueron replicados por canales de televisión y cuentas oficiales de la Conmebol, de la Selección”, cuenta orgulloso Luciano Agüero, de 23 años, a Clarín. Es vecino de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, en la zona oeste del conurbano bonaerense.

Lo suyo se volvió viral desde la madrugada del domingo, cuando los festejos por la sufrida victoria de Argentina sobre Suiza por los cuartos de final del Mundial se multiplicaban en todo el país. Pero lo de Agüero es distinto, además de representar ya una cábala.

“Cuando ganó Argentina contra Cabo Verde, le saqué el escape a mi moto para que hiciera ruido y me fui para la plaza de Caseros con mi trombón en la mano. Y me disponía a bajar solo hasta el túnel en la moto cuando me crucé con un amigo, que se subió a la moto y me sostuvo el trombón”, rememora ante este medio.

Lo que siguió lo vio un millón de personas en las distintas redes sociales. Como el apóstol Pedro cuando caminó unos pasos sobre el agua, a puro corte estruendoso con su moto y entre vitoreos, Agüero partió las aguas de la multitud con su rodado y por unos segundos todo se hizo silencio. Todavía sobre el asiento de su moto, y con la ayuda de otro hombre que le perfilaba el trombón desde el frente, Agüero tomó aire y se acomodó.

Una vez en el medio del túnel de la Avenida San Martín, la primera nota hizo estallar de alegría y cánticos de cancha a las decenas de personas presentes en el paso bajo nivel. ‘En Argentina nací/tierra de Diego y Lionel/de los pibes de Malvinas que jamás olvidaré’, canta la multitud siguiendo el ritmo que desde la garganta de Agüero llena el trombón.

Apenas un rato atrás, en una ráfaga de 13 minutos de fútbol total la Scaloneta había dejado en el camino a Egipto, en octavos de final.

“El video que se está viralizando es el de este domingo, cuando le ganamos a Suiza y pasamos a semifinales. Fui con otro amigo e hice lo mismo. La gente me decía ‘Mirá el impacto que estás generando’ o ‘Te queremos mucho, rompela’… Es todo muy loco: antes de que arrancara el Mundial yo tuve un sueño en el que tocaba para la barra del Inter de Miami. Hoy veo posible ese sueño porque me estoy haciendo tan viral…”, se regodea el joven de 23 años ante Clarín.

‘No tengo un mango y voy igual/de visitante o de local/(…)/el que no alienta a Argentina, ¿a qué carajo vino?’, canta la parcialidad albiceleste en el túnel. Toda clase de banderas, bufandas y camisetas con los colores argentinos flamean en el aire, acompañando a los brazos que agitan el ritmo.

Y recuerda lo sentido mientras entonaba las notas: “Tocaba para las miles de personas que estaban en el túnel y miraba al cielo, tocaba para mi papá (que está en el cielo)”. Fue Oscar, su papá, quien, cuando él tenía ocho años, le obsequió el trombón que hoy lo catapultó a las repercusiones.

“Quiero llegar a más gente para poder cumplir mi sueño de ser parte de la barra del Inter de Miami. La gente me está conociendo, y quiero cumplir mi sueño”, reitera sobre su objetivo.

La hinchada del club miamense se compone fundamentalmente de simpatizantes argentinos que, lejos de las canchas rioplatenses, aportan color y ritmo a las tranquilas gradas del fútbol norteamericano con los colores de Las Garzas, rosa y negro.

¿Y por qué la hinchada de Inter de Miami?, indaga Clarín.

—Por Messi. Porque él me enseñó la perseverancia. Quiero alentarlo a él, quedarme sin pulmones tocando mientras él juega. Leo Messi enseñó que todo se puede, sin importar tu color de piel o si venís de un barrio humilde.

¿La del Inter sería tu primera hinchada?

—No, porque ya toqué para la barra de Boca. Pero lo hice hasta que falleció mi papá, cuando le perdí un poco la inspiración… pero ahora tengo ganas de ir a alentar a Messi. Me quiero quedar sin aire tocando para él. Quiero que él sienta, mientras juega, cómo suena una hinchada argentina… porque se lo merece.

¿Y si mañana hay pase a la final?

—Anulamos la mufa, pero gritaría con todo la victoria, calentaría la moto y saldría para el túnel de Caseros. Para hacer feliz a la gente.