el Taladro terminó con uno menos y con una imagen pobre

el Taladro terminó con uno menos y con una imagen pobre

Mientras el Mundial de Clubes agota su carretel, el fútbol argentino empieza a mover sus fichas. La Copa Argentina enfrentó a Tigre y Banfield y el Matador se aseguró con un 2 a 0 su lugar en octavos de final y ya espera por San Lorenzo o Quilmes en octavos de final.

Tigre fue un relojito: a los 30 minutos de cada tiempo le metió un gol a Banfield, que no tuvo reacción y quedó eliminado de la competencia y ahora solo le queda en el horizonte el Torneo Clausura. Parada brava para el equipo del Sur del GBA, que tendrá que mejorar su rendimiento si quiere otra temporada en la elite de la Liga Profesional.

Lo inexplicable del partido fue la elección del estadio, no por la infraestructura del Nuevo Francisco Urbano, sino por el penoso estado del campo de juego, regado con abundante arena para disimular. El lateral de los bancos de suplentes, guardó semejanzas con un picadero de pueblo.

El primer gol llegó desde un tiro de esquina que mandó Ramón Arias y que Lorenzo Scipioni peinó en el área, sin lograr otra cosa que la pelota fuera despejada por Joaquín Pombo. Sin embargo, el rechazo volvió al mediocampista, que logró acomodar el perfil para sacar un zurdazo tremendo que Facundo Sanguinetti no pudo siquiera desviar. Golazo.

El segundo, de chiripa, porque Héctor Fértoli desbordó por derecha y mandó el centro que Maldonado intentó despejar con la nuca, pero Blas Armoa interceptó el rebote y quedó solo para definir. Y definió muy bien.

Si algo más podía pasarle al Taladro era una expulsión. El equipo de Pedro Troglio terminó con uno menos por la expulsión de Martín Río en los último minutos y así terminó de redondear un nivel preocupante para sus hinchas, que no vieron a su equipo atacar a lo largo de la nochecita en Morón.