El Partido Laborista del Reino Unido presentó una serie de anuncios durante su congreso anual, con medidas vinculadas al transporte ferroviario, la vivienda y la posible nacionalización de una empresa de agua. El encuentro también reabrió el debate sobre un eventual regreso del país a la Unión Europea y la revisión de su política hacia Israel.
En una nueva edición de Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el corresponsal en Reino Unido, Marcelo Justo, repasó las principales definiciones del encuentro. La agenda del congreso incluye anuncios económicos y sociales, además de discusiones sobre el futuro de la relación británica con Europa.
El laborismo anunció la nacionalización de una línea ferroviaria
Uno de los anuncios centrales del congreso fue la decisión de avanzar con la nacionalización de Avanti West Coast, una línea ferroviaria que conecta Manchester con Londres. La medida forma parte de la agenda del Gobierno laborista en materia de transporte.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Los congresos anuales de los partidos británicos funcionan como espacios para presentar propuestas y fijar prioridades políticas. Durante septiembre y parte de octubre, estos encuentros reúnen también a sindicatos y representantes empresariales, con una importante atención mediática.
Vivienda: ayuda para acceder a la primera casa y más unidades sociales
La agenda del laborismo también incluyó medidas vinculadas con el acceso a la vivienda. Entre los anuncios mencionados se encuentra un nuevo programa de asistencia para quienes buscan comprar su primera casa.
Además, se anticiparon iniciativas para ampliar la oferta de viviendas sociales. La política habitacional aparece así como uno de los ejes del congreso, junto con las decisiones sobre transporte y servicios públicos.
Thames Water y la posibilidad de una nueva nacionalización
Otro de los asuntos que comenzó a discutirse es la posible nacionalización de Thames Water, una empresa de servicios de agua privatizada durante el período de gobierno de Margaret Thatcher. Según lo señalado durante el segmento, la compañía enfrenta una deuda cercana a los 20.000 millones de libras.
La situación de la empresa presenta un desafío más complejo que el de la línea ferroviaria, debido al volumen de sus obligaciones financieras. El debate sobre su futuro se incorporó a la agenda del congreso laborista.
El regreso del Reino Unido a la Unión Europea vuelve al debate
La relación con la Unión Europea también ocupó un lugar destacado. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, pidió acelerar el proceso para que el Reino Unido vuelva al bloque, una postura que había planteado días antes el ex primer ministro Tony Blair.
La diferencia entre ambos dirigentes está relacionada con los tiempos del eventual acercamiento. Mientras Khan reclamó avanzar de inmediato, Blair propuso iniciar conversaciones sobre el tema.
Durante el congreso se mencionó la posibilidad de que el regreso a la Unión Europea figure en la plataforma electoral laborista de 2029. Una eventual reversión del Brexit abriría, además, el debate sobre la necesidad de una nueva consulta popular, luego del referéndum de 2016 que definió la salida del bloque.
El laborismo revisó su política hacia Israel
En el plano internacional, el canciller británico, Ed Miliband, sostuvo que el laborismo había cometido errores en su política hacia Israel y la Franja de Gaza, y afirmó que el Gobierno había comenzado a corregirlos.
Durante el segmento se mencionaron medidas comerciales vinculadas con colonos que vendieron tierras en Cisjordania. Esas decisiones habían generado críticas tanto de Israel como de Estados Unidos.









