el paso a paso de la discordia entre Estudiantes y Rosario Central

el paso a paso de la discordia entre Estudiantes y Rosario Central

Existe un enfrentamiento que parece un clásico, pero que no tiene nada que ver con barrios, ni algún partido que inaugure semejante rivalidad. Estudiantes y Rosario Central se tienen tirria y no lo disimulan. Los futbolistas y el público tomaron partido por una grieta a nivel dirigencial, inevitablemente atravesada por el fútbol.

Cuando en la conferencia de prensa previa al partido de ayer, Ignacio Ovando respondió la pregunta sobre el “espaldazo” de Estudiantes del año pasado a los jugadores. “Nos faltaron el respeto”, dijo a menos de un metro de González Pirez, que había intentado dejar en el olvido el asunto. Pero no. El escandaloso final en el Madre de Ciudades está directamente conectado con aquel episodio.

Hace exactamente un año cuando de manera sorpresiva la AFA anunció que le daba a Rosario Central un título inexistente hasta ese momento, el de campeón de liga, nació el clásico que juegan Pinchas y Canallas. Aquel affaire del pasillo con los jugadores de espaldas, escaló con la fuerza de las cosas importantes y la tozudez de las tonterías. Hasta el presidente de Estudiantes Juan Sebastián Verón fue sancionado por seis meses sin poder ejercer la presidencia para cuestiones relacionadas al fútbol.

Desde entonces, el Pincha representa la oposición a la gestión de Claudio Tapia, de la que los Canallas quedaron en el rol de oficialistas. El penal que terminó de caldear los ánimos, inspiró a Verón que desde una platea y en medio del partido escribió en redes sociales algo contundente: “Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble. Innecesario, para esto nos traen hasta acá, jajajaja… Una puesta en escena increíble”, escribió y todavía no había sucedido lo peor.

El festejo del tercer gol, golazo de Julián Fernández, desató la locura. Los suplentes, jugadores como Fideo Di María que habían sido reemplazados, entraron al campo de juego. La chispa que encendió la primera de las grescas fue la de Sandez mofándose de los hinchas de Estudiantes. Rápidamente fue ‘ajusticiado’ por jugadores del Pincha y comenzaron los primeros rodeos mientras Herrera corría con tarjetas, con la ilusión de controlar así lo que ya era una batalla campal.

Hubo corridas y la cosa siguió en en el acceso a los vestuarios: en el hall central los futbolistas intercambiaron trompadas sin que nadie pudiera frenar la gresca. En tanto, Verón dejó la platea y bajó al campo de juego e increpó al árbitro, lo responsabilizó de lo que sucedía. “Le dije que había tenido una actuación extraordinaria, lo felicité”, dijo sin inmutarse el titular del club. Tomás Palacios hacía lo mismo, pero lo acusaba a Jorge Almirón, a quien apuntaba con el dedo a 10 centímetros de su rostro. Si la cosa no fue más grave, fue porque algunos guardaron la compostura.

Mientras Herrera esperaba que la cosa se normalizara para reanudar el juego, el plantel de Estudiantes enfiló al vestuario. Verón los hizo volver: hubiese sido abandono. En tanto, los jugadores de Central festejaban junto a la cabecera que tenía a su gente. Con absoluta normalidad, como si no hubiese sucedido nada, el show continuó: faltaba la premiación.

A los jugadores de Estudiantes les colgó la medalla Francisco Duarte, CEO de la Liga Profesional. Claudio Tapia subió al escenario para el resto: mientras Chiqui le daba el reconocimiento a los árbitros, los jugadores de Estudiantes -de frente y no de espaldas- aplaudieron el momento, con la misma carga de ironía que minutos antes Verón había aplaudido el penal de Central.

Igual que la tarde le dio lugar a la noche en Santiago, los ánimos se serenaron. No sucedió nada más en el Madre de Ciudades, aunque esta trama que comenzó hace un año y ayer tuvo su pico máximo, escribirá nuevos capítulos: todavía falta el informe de Herrera, la respuesta de Pablo Toviggino al posteo de Verón y posibles las sanciones que alimenten una escalada hasta que vuelvan a cruzarse en una cancha. Si ambos avanzan a los playoffs, tal vez haya otro round.