el mensaje que le mandó al plantel de Cornellá, su nuevo club, en medio de la pelea por el ascenso en España

el mensaje que le mandó al plantel de Cornellá, su nuevo club, en medio de la pelea por el ascenso en España

La irrupción de Lionel Messi como nuevo dueño del club del ascenso catalán Cornellà no quedó en un movimiento silencioso de escritorio. El mejor jugador del mundo ya tomó la palabra y bajó línea puertas adentro. En el inicio de esta nueva etapa institucional, el capitán de la Selección Argentina envió un mensaje directo al plantel, cuerpo técnico y empleados de la institución, en el que dejó en claro su compromiso y, sobre todo, su entusiasmo por el proyecto.

“Quería saludarlos y decirles que acá estamos para crecer y ayudar en todo lo que haga falta. Tenemos mucha ilusión en este nuevo proyecto”, expresó Messi en un video interno que rápidamente marcó el pulso de su desembarco. No fue una mera formalidad, también contó que sigue de cerca la campaña del equipo y que “hace fuerza cada fin de semana”, incluso compartiendo recientemente en redes que estaba viendo en vivo un partido del Cornellà.

El contexto acompaña. A falta de dos fechas para el cierre de la temporada regular de la Tercera RFEF -la quinta categoría del fútbol español-, Cornellà ya aseguró su lugar en el playoff de ascenso a la Segunda RFEF. Es decir, el club está en plena competencia por subir de categoría justo cuando comienza esta nueva era con Messi como propietario.

Esta es una institución fundada en 1951 en Cornellà de Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona, históricamente reconocida por su trabajo de base y el desarrollo de juveniles. En los últimos años, además, ganó notoriedad por sus participaciones en la Copa del Rey, donde supo eliminar a equipos de Primera.

Ahora, con Messi al mando, el Cornellà apunta a dar un salto. La idea, según deslizan desde el entorno del club, es sostener esa identidad formativa pero potenciarla con una estructura más ambiciosa, tanto en lo deportivo como en lo institucional. El mensaje del propio Leo va en esa línea: cercanía, seguimiento y una intención explícita de acompañar el crecimiento desde adentro.

En ese equilibrio entre raíces y proyección se juega el futuro inmediato de un club que, de golpe, quedó bajo la órbita del mejor futbolista del planeta. Y que, mientras pelea por un ascenso, empieza a escribir una historia completamente distinta.