Bolivia dio el gran golpe en la última fecha de Eliminatorias. Le ganó a Brasil y aprovechó la caída de Venezuela para colarse después de años de frustración en el repechaje para el Mundial 2026. La Verde tuvo su noche histórica, después de tanto tiempo. Y Carlos Lampe, el arquero que tuvo un breve paso en Boca y fanático de Leonel Messi, tuvo su revancha. También su desahogo al romper en llanto tras el pitazo final.
Tras decretarse el triunfo por 1-0 para los locales, su grito retumbó en todo el estadio Municipal de El Alto. La imagen del arquero conmovido recorrió el mundo. Y emociona, claro.
Esos últimos segundos de partido quedarán marcados a fuego en la memoria del arquero. Porque ese último ataque de Brasil con el tiro rasante de Estevao que quedó en sus manos pudo ser el empate. Pero, no.
Lampe, como tantas otra veces, fue clave durante el partido para que Bolivia tenga la posibilidad, luego de 32 años, de pelear por un lugar en el Mundial 2026: lo clasificó al repechaje. Y su emoción resumió esa carga emocional contenida de un país entero.
Quizás por eso, cuando el chileno Cristian Garay le pidió la pelota para decretar el pitazo final, el arquero tuvo su desahogo. Automáticamente, Carlos Lampe se desplomó sobre sus rodillas en el piso totalmente conmovido. Todo en medio de un sinfín de abrazos y fuegos artificiales. Bolivia necesitaba celebrar, sin dudas.
“Ya no tengo lágrimas de todo lo que lloré de felicidad. Se ganó una batalla muy difícil y dura. Y encima no dependíamos de nosotros. Por eso lo sufrimos para llegar a este momento. No le fallamos a nuestra gente y ahora nos queda prepararnos para ir a pelear por ese lugar”, llegó a decir el arquero en medio del llanto.
Lampe golpea el piso con furia. Lo hace una vez, dos, tres, cuatro. Descarga toda esa furia que tuvo durante tantos años. Poco más de una década defendiendo los colores bolivianos.
Bolivia venció a Brasil y logró terminar con 20 puntos en la séptima posición de las Eliminatorias Sudamericanas, marginando a Venezuela que perdió por 6-3 con Colombia y culminó dos puntos por debajo de la Verde.
Ahora, Bolivia deberá esperar hasta marzo cuando seis selecciones competirán por dos boletos finales en México, en partidos que se disputarán entre el 24 y el 31 de ese mes.
Habrá dos grupos de tres equipos y los bolivianos deberán superar una semifinal regional contra un rival que surgirá del ranking internacional, enfrentándose posiblemente a equipos provenientes de Concacaf, Asia, África u Oceanía.








