Teófilo Lorenzo Viviano es la única persona este miércoles en lo que queda del pueblo donde nació. Desde las ruinas de un restaurante observa la lluvia y el retumbar de las agitadas olas mientras recuerda todo lo que se han llevado los huracanes de los últimos tres años: “Primero nos pegó Otis, luego llegó John y ahora este”. “Este” es Polo, uno de los huracanes más intensos que han pasado por las aguas mexicanas y que desde el lunes avanza lentamente subiendo y bajando de la intimidante categoría 5. Aunque no se acerca a las costas, los habitantes de Acapulco (Guerrero) no pueden evitar regresar a la madrugada del 25 de octubre de 2023, cuando Otis devastó la ciudad y se llevó 70 vidas e innumerables daños materiales. “Hay mucho miedo después de lo que pasó”, dice Lorenzo: “La gente se prepara para que esta vez por lo menos no la agarre por sorpresa”.








