No estuvo tan lejos River de la épica en Brasil, pero terminó cayendo 3-1. Maximiliano Salas, que jugó como único delantero gran parte del juego, fue el mejor: marcó el gol de cabeza. Niveles aceptables de los defensores centrales. Algunas pinceladas de Juanfer. Y un partido para el olvido del colombiano Kevin Castaño, que se perdió un gol imposible sobre el final de la etapa inicial.
Los puntajes de Clarín y un análisis uno por uno de la actuación del Millonario en San Pablo
Dos grandes atajadas en el primer tiempo para sostener la esperanza de River. Tal vez pudo hacer algo más en el rebote del gol de Vitor Roque. No adivinó en el penal de López y se le metió por arriba el tercero.
Muy firme en la marca, pero con poco protagonismo ofensivo. Sigue pasado de revoluciones y eso le quita claridad para pasar al ataque. Igual, estuvo muy metido y fue uno de los que levantó a sus compañeros.
Ganó más de lo que perdió en su mano a mano con Vitor Roque. Fuerte para ir arriba y bien en el manejo de la pelota. Falló en la marca en el tercer gol de López.
Otro partido serio del juvenil que cada vez hace más méritos para estar. Fue uno de los que se desatendió en el fácil empate de los brasileños. Lo único malo es que suele terminar muy cansado los duelos.
Similar al Montiel: bien en la marca y poco productivo en ataque. Cometió el penal y fue expulsado por doble amonestación. Antes pudo ver la roja por un cabezazo a un suplente. Por eso su puntaje es bajo.
Concentrado e importante para recuperar balones en los minutos que estuvo en cancha. Su fuerte no es el manejo. Salió rápido por un golpe en la zona de las costillas.
Tuvo en sus pies el segundo gol en el final del primer tiempo y evidenció que no tiene alma de ofensivo: intentó gambetear al arquero cuando no tenía espacio. Era tocar al gol. Después, estuvo muy errático con los pases y de sus malas entregas llegaron contras peligrosas del Verdao. Además, provocó la amonestación de algunos de sus compañeros. El de peor rendimiento de los dirigidos por Gallardo.
Pinceladas de Juanfer en un juego con pierna fuerte en el medio. Metió un tiro libre bárbaro para el gol de Maximiliano Salas. Se fue apagando su actuación. Y Gallardo lo sacó rápido en el segundo tiempo. ¿Se apresuró el Muñeco?
Corrió mucho y aportó poca claridad. Pero fueron buenos sus minutos en la parte inicial, en el mejor momento de River.
Le faltó tener alguna chance de gol. Corrió y se brindó por el equipo. Tampoco pudo manejar demasiado la pelota.
Se la bancó solo contra todos los defensores de Palmeiras. Inventó la falta del gol y metió un cabezazo letal para el 1-0. En el segundo tiempo estuvo a nada de meter un golazo tras guapear ante los zagueros. Tanto desgaste lo pagó con el evidente cansancio con el que culminó el duelo. El mejor del equipo.
Entró por la lesión de Portillo y le costó hacer pie en los primeros instantes. Después se acomodó. Pero le quedó lejos el alto ritmo del encuentro.
Fue atrevido cada vez que tuvo la pelota en su zurda. Casi marca con un remate desde afuera y habilitó de gran modo a Borja casi sobre el final.
Se metió en otra sintonía y no pudo conectar con sus compañeros. Abusó de las faltas cuando se corrió a jugar de volante por izquierda.
A diferencia de otras veces, se lo notó con ganas. Casi marca el 2-1 con un zurdazo al ángulo.








