el diagnóstico que recibió el papa León XIV después de la operación

el diagnóstico que recibió el papa León XIV después de la operación

El papa León XIV fue operado este martes de un nódulo pulmonar y confirmaron que se trata de un adenocarcinoma de pulmón, según el parte médico difundido por el Vaticano. La intervención concluyó con éxito y sin complicaciones. La operación duró alrededor de 90 minutos, aunque el pontífice permaneció cerca de tres horas en el quirófano según informó la agencia ANSA.

“Para que la intervención fuera radical, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica video asistida. El examen histológico in situ ha confirmado el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal y como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios”, informó el Vaticano.

¿Qué significa este diagnóstico y qué se puede esperar después de una cirugía de este tipo? Para entenderlo, Diego Kaen, ex presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica y director de Investigación Clínica del Centro Oncológico Riojano Integral, explicó las características de este tumor y cuáles son los factores que permiten establecer su pronóstico.

El adenocarcinoma es el tipo más frecuente de cáncer de pulmón. “Representa alrededor del 85% de los cánceres de pulmón”, señala Kaen. El especialista también advierte que, aunque el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón, no todos los adenocarcinomas son provocados por el cigarrillo. “Existen múltiples factores para generar un adenocarcinoma de pulmón”, sostiene.

El cáncer de pulmón comprende distintos tipos de tumores. Una de las particularidades del adenocarcinoma es que puede desarrollarse sin provocar síntomas durante sus primeras etapas. Esto ocurre especialmente cuando el tumor es pequeño o se encuentra en una zona periférica del pulmón.

“Cuando son nódulos muy chiquitos o el tumor es muy precoz, no da síntomas. El adenocarcinoma generalmente puede ser periférico, con lo cual, con más razón, no da síntomas”, explica Kaen.

Por eso, la detección de un nódulo pulmonar no implica necesariamente que la persona haya tenido manifestaciones evidentes de la enfermedad. El diagnóstico y la evaluación posterior permiten determinar las características del tumor y establecer qué tratamiento hacer.

El especialista también advierte que, aunque el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón, no todos los adenocarcinomas son provocados por el cigarrillo. “Existen múltiples factores para generar un adenocarcinoma de pulmón”, sostiene.

Uno de los aspectos centrales para evaluar la evolución del papa es determinar si el tumor estaba localizado y si pudo ser extirpado por completo. Sin embargo, la cirugía por sí sola no alcanza para establecer el pronóstico definitivo.

“La extirpación completa del tumor da a presuponer que es un estadio localizado y que la tasa de curación es sumamente alta”, explica Kaen. De todos modos, aclara que para llegar a una conclusión es necesario conocer el tamaño del tumor y saber si había ganglios linfáticos afectados.

También es necesario establecer si existe compromiso de otros órganos. La información sobre el tamaño tumoral, los ganglios y una eventual extensión de la enfermedad permite determinar en qué estadio se encontraba el cáncer y cuál es el riesgo de que vuelva a aparecer. En el caso del pontífice, esos datos no están detallados en la información médica difundida. Por eso, todavía no es posible establecer un pronóstico individual ni confirmar si necesitará un tratamiento adicional.

Según el resultado de los estudios, algunos pacientes pueden necesitar quimioterapia después de la operación, un tratamiento conocido como quimioterapia adyuvante. En otros casos, determinadas características moleculares pueden permitir indicar terapias dirigidas es decir con solo fármacos.

La necesidad de un tratamiento complementario depende, por lo tanto, de los resultados de la anatomía patológica y de la evaluación médica posterior. No todos los pacientes operados por un adenocarcinoma de pulmón requieren la misma estrategia.

La recuperación también depende del tipo de intervención que se haya realizado y de la evolución de cada paciente. Aunque la operación del Papa concluyó sin complicaciones, no se difundieron detalles suficientes sobre la técnica quirúrgica utilizada ni sobre el tiempo de recuperación previsto.

Kaen considera que, si se trató de una intervención mínimamente invasiva o asistida por tecnología robótica, la recuperación podría ser relativamente rápida.

El especialista distingue entre la recuperación de la cirugía y las posibles consecuencias de un tratamiento posterior. Si el paciente necesita quimioterapia adyuvante, esta podría afectar su vida cotidiana durante los meses siguientes. En caso de que corresponda una terapia dirigida en comprimidos, la duración dependerá del medicamento y de las características del tumor.