el detrás de escena de la llegada de la Selección a Ezeiza

el detrás de escena de la llegada de la Selección a Ezeiza

La pasión no sabe de clima ni de resultados. A pesar del frío invernal, la neblina y la lluvia persistente, miles de hinchas se movilizaron hasta el Aeropuerto de Ezeiza para reencontrarse con la Selección Argentina tras la derrota en la final del Mundial 2026 contra España. Horas después de la llegada del plantel, la AFA publicó un emotivo video que sintetiza la comunión intacta entre el público y el equipo.

En las imágenes compartidas por la casa madre del fútbol argentino —musicalizadas por la emotiva “Inconsciente Colectivo” de Charly García y editadas en un sutil slow motion que amplifica cada gesto— se puede ver la marea de fanáticos ondeando banderas, tirando pirotecnia y corriendo a la par del micro descapotable.

La cámara en cámara lenta también enfoca los rostros de Valentín Barco, Nicolás Otamendi, Leandro Paredes, Thiago Almada y Nicolás Tagliafico contemplando conmovidos a la multitud, al ritmo del clásico del rock nacional.

Pero la imagen más emotiva es la del entrenador Lionel Scaloni, a quien se lo ve profundamente atravesado por la circunstancia y cantando de cara a los hinchas.

La mayor parte de plantel argentino —10 jugadores decidieron no volver a la Argentina, entre ellos Lionel Messi— aterrizó en Ezeiza a las 18:21, cuando el avión AR 1721 de Aerolíneas Argentinas tocó suelo patrio. Mientras una veintena de drones dibujaba figuras luminosas en el cielo para dar la bienvenida, la aeronave fue remolcada hasta el hangar de vuelos chárter.

Allí, los futbolistas se encontraron con una recepción formal pero cálida: una alfombra roja escoltada por la banda del Cuerpo de Granaderos a Caballo, que marcó el camino desde la escalinata del avión hasta los dos micros apostados en la pista.

A las 19:18 comenzó la caravana oficial hacia el predio de la AFA. Flanqueados por un imponente operativo de seguridad que incluyó más de 40 motos policiales y patrulleros, los jugadores decidieron subir a la parte superior del micro descapotable para tomar contacto directo con la gente.

El descontrol de cariño fue tal que decenas de hinchas saltaron los guardarrails de la autopista Riccheri para correr a la par del micro durante cientos de metros, obligando a los efectivos de seguridad a despejar la banquina para garantizar el paso del convoy.

Un escenario que revivió la mística y el amor condicional de diciembre de 2022, reafirmando que, sin importar el contexto, el idilio entre la gente y la Scaloneta se mantiene inalterable.