En 1930 había director técnico o seleccionador, también preparador físico bajo el título de “entrenador”; pero ninguno tenía la potestad de elegir a los jugadores. Desde el inicio, en 1902, cuando Argentina jugó su primer partido internacional ante Uruguay, se armó una Comisión de Selección integrada por dirigentes de clubes que elegían a los futbolistas. Tras renovarse las autoridades en la Asociación Amateurs Argentina de Football en marzo de 1930, el día 17 la nueva comisión quedó conformada así: presidente, Luciano Bertolotti (Ferro); secretario, Vicente Loustau (Sportivo Buenos Aires); vocales: Luis Salesi (Boca), Atilio Marchetti (Argentinos), Vicente Angeletti (San Fernando) y Argentino Estévez (Racing).
Ellos se encargaban de repartirse los 18 partidos de Primera División (sí, leyó bien, 18; había 36 equipos en la máxima categoría) para observar jugadores y luego hacer la convocatoria. Pero en los papeles, y según las crónicas de los diarios de la época, los únicos que hacían bien su trabajo eran Bertolotti y Marchetti mientras que el resto ni siquiera se acercaba a las reuniones. Esa comisión elevaba la lista de convocados al Consejo Superior de la Asociación, que luego, en general, la ratificaba. Juan Pignier era el presidente y Bertolotti ocupaba el cargo de protesorero.
Para el partido de la Copa Newton con Uruguay, que se jugó el 15 de mayo de 1930, Bertolotti y Marchetti hicieron su trabajo. Dice el diario Crítica: “El seleccionado propuesto por los señores Bertolotti y Marchetti, miembros de la comisión respectiva, es el que a continuación se detalla: A. Bossio (Talleres); O. Tarrio (San Lorenzo) y F. Paternoster (Racing); J. Evaristo (Sp. Palermo), A. Zumelzú (Sp. Palermo) y R. Orlandini (Sp. Buenos Aires); N. Perinetti (Racing), F. Varallo (G. y E. de La Plata), M. Ferreyra (Estudiantes de La Plata), R. Cherro y M. Evaristo (Boca Juniors)”. La mayoría de ellos integraría luego el plantel mundialista.
Pero el Consejo tachó varios nombres, entre ellos el de Cherro, máximo goleador de la historia de Boca hasta la aparición de Palermo. Además, la lista fue criticada por otros miembros de la comisión que poco aportaron. Bertolotti, quien durante muchos años integró la Subcomisión de fútbol de Ferro, estalló de bronca a 53 días del primer Mundial de la historia, renunció. Y no se quedó callado. Aquí la riqueza testimonial de sus dichos:
Roberto Cherro (izquierda) junto a Cesáreo Onzari, en el Sudamericano de 1929. Así salieron en la tapa de la revista El Gráfico.“Hubiera preferido no hablar de ese asunto enojoso, pero… ya que ustedes insisten, hablaré; aunque con la renuncia queda descartada en absoluto mi responsabilidad en la formación de un conjunto que no es el que aprobó la comisión de selección y que, a nuestro juicio, era la verdadera, la única representación de nuestro poderío deportivo”, comenzó Bertolotti su defensa.
Luego explicó: “La Comisión de Selección, responsable en estos casos de la formación de los combinados, mereció más respeto en lo que respecta a sus decisiones frente al Consejo. Nuestro despacho estaba corroborado con la atención diaria constante de los mejores jugadores, de su desempeño, de su grado de entrenamiento y, por lo tanto, merecíamos más respeto en las decisiones de la misión que se nos encomendara. La opinión de los aficionados, de la prensa, de todos los deportistas, hubiera ratificado nuestra elección”.
Bertolotti explicó que la cuestión no era un nombre —en este caso, Cherro—, sino la “suplantación caprichosa o antojadiza de un valor, hecha sin dar a conocer razones más o menos atendibles”. Pero dejó en claro algo: “Cherro es hoy día un jugador insustituible en su puesto. Además, se encuentra en excelentes condiciones de entrenamiento. Los últimos partidos realizados han dejado esa impresión. Oportuno, temerario, inteligente, forma una pareja con Evaristo que no puede ser suplantada sin razones de peso. Además, estos últimos tiempos ha bajado cinco kilos de peso. No es posible parangonarle con el sustituto. No solo no existieron razones para substituirlo (sic), sino que ni siquiera las hay”.
El reemplazante, para más datos, era Bernabé Ferreyra, que no pasó la prueba. Finalmente, Cherro volvió a ser convocado y fue uno de los 22 jugadores que representaron a Argentina en Montevideo. Solo jugó en el debut ante Francia (1-0), pero el gol lo hizo Luis Monti.
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