River goza pero a la vez sufre. La batalla del Monumental frente a Rosario Central lo metió en la final del Torneo Apertura 2026, aunque también le dejó al entrenador Eduardo Coudet varios dolores de cabeza que deberá resolver en esta semana que, encima, tendrá competencia por la Copa Sudamericana para intentar cerrar su boleto directo a los octavos, evitando el incómodo cruce de repechaje contra algún equipo que llegue desde la Copa Libertadores. La lupa, en realidad el estetoscopio, está puesto sobre Sebastián Driussi, Gonzalo Montiel y Aníbal Moreno, las tres ausencias confirmadas que tendrá para el partido por el título del próximo fin de semana en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.
El delantero y el mediocampista, a la espera del parte médico oficial, comparten el cuadro: sufrieron un esguince ligamento colateral medial de la rodilla derecha. El “Gordo” se lesionó después de una dura entrada de Franco Ibarra, que le dejó la pierna “enganchada” entre las de su rival, que no recibió amarilla por parte del árbitro Nicolás Ramírez, que tampoco sancionó la infracción.
El catamarqueño realizó un mal movimiento con su pierna derecha, sintió una molestia en la parte posterior de la rodilla que lo obligó a pedir el cambio. Se sentó en el banco de suplentes con muchos gestos de dolor, algunas lágrimas en sus ojos y al instante los médicos le colocaron hielo en la zona afectada. Su baja también es un hecho.
Montiel, por su parte, preocupa no solo en River, sino también en la Selección Argentina. Es que se le sobrecargó el isquiotibial derecho en la entrada en calor ante Gimnasia de La Plata y fue resguardado. Llegó entre algodones para el duelo de semifinales y solo aguantó 45 minutos en los que falló un penal. En el entretiempo fue reemplazado por Fabricio Bustos y el diagnóstico sería un desgarro en el cuádriceps izquierdo. En los plazos lógicos, y teniendo en cuenta que falta un mes para el debut contra Argelia, llegaría con lo justo al primer encuentro del Mundial 2026 en Kansas City.
No hay que perder de vista, además, a Marcos Acuña, quien si bien fue probado hasta último momento en la previa del encuentro contra Rosario Central, no respondió de buena manera de su sobrecarga en el isquiotibial derecho, integró el banco de suplentes y jugó los últimos 15 minutos.
El “Huevo” había sentido la molestia promediando el primer tiempo del duelo de cuartos de final ante Gimnasia de La Plata y fue reemplazado por Matías Viña, titular ante el Canalla. De todas formas, llegaría a disputar la final, a diferencia de sus tres compañeros.
El calendario no le cayó del todo bien a Coudet, que tuvo que tirar de la cuerda más de lo previsto para poder cambiar la dinámica de un plantel que no podía salir del pozo con la conducción de Marcelo Gallardo. Esa seguidilla seguirá este miércoles contra Bragantino, cuando lo reciba en el estadio Monumental para cerrar la clasificación en la Copa Sudamericana, seguramente con un equipo alternativo y el regreso oficial de Franco Armani a la titularidad, tras varios meses lesionado. Llega con 10 puntos, invicto, y cuatro de ventaja sobre Carabobo -visitará a Blooming- y el conjunto brasileño.
El próximo domingo, desde las 15.30, el “Millonario” disputará la final del Torneo Apertura ante el ganador de Argentinos Juniors-Belgrano y Coudet podrá ser campeón con apenas 16 partidos dirigidos con la banda roja.








