La artista Jimena Croceri y el curador Sebastián Vidal fueron seleccionados entre postulantes de todo el país para participar en la residencia de El Espacio 23, Miami, por esa institución y la Fundación Ama Amoedo. Vidal Mackinson (Buenos Aires, Argentina, 1977) realizará esa estancia curatorial en julio-agosto de 2026, y Croceri (Cutral-Có, Argentina, 1981) participará en febrero-marzo de 2027.
“El Espacio 23 es sin duda un lugar de referencia para el arte contemporáneo de la región. Esta residencia ofrece tiempo, recursos y redes necesarias para expandir la investigación y producción de quienes fueron seleccionados, en una de las escenas culturales más relevantes para el arte latinoamericano”, explicó Amalia Amoedo, presidenta de la Fundación que lleva su nombre.
Y agregó: “Es por eso que unir fuerzas y compartir un compromiso genuino por el arte de nuestro país y continente, me da mucho orgullo. Estoy segura de que Sebastián y Jimena van a encontrar un entorno enriquecedor para sus prácticas curatoriales y artísticas.”
La expansión de FAARA Conecta, un programa que impulsa conexiones directas con el resto del mundo, ha concretado oportunidades que desde la institución definen como transformadoras, de la mano de Delfina Foundation (Londres, Inglaterra), Casa Wabi (Puerto Escondido, México) y este año El Espacio 23 (Miami, Estados Unidos), ISCP (Nueva York, Estados Unidos) y PIVÔ (Salvador, Brasil).
Sebastián Vidal Mackinson es curador, investigador y docente especializado en arte contemporáneo. Durante esta residencia, Vidal Mackinson se concentrará en obras de la colección de El Espacio 23 realizadas por artistas nacidos en la década de 1970 que viven en el exterior o han pasado varios años fuera de sus países en programas de formación.
“Esta oportunidad implica un gran estímulo para mi desarrollo profesional por parte de dos de las instituciones más importantes de arte latinoamericano”, explicó el curador a Clarín.
Y agregó: “No sólo es un chance para encontrarme con un grupo de obras para analizar, sino también de conocer un ecosistema artístico global y cosmopolita. Realmente, es una gran posibilidad que permitirá profundizar mi práctica y expandir mi mirada en un entorno nuevo”.
Su investigación se enfoca en artistas que se desplazan con fluidez entre contextos locales y globales, conscientes de su lugar como herederos de la historia moderna de América Latina.
Por su parte, Jimena Croceri es una artista con base en Buenos Aires cuya práctica aborda las relaciones entre los cuerpos, el agua y el lenguaje, combinando performance, escultura, dibujo y prácticas ecológicas.
Durante la residencia, Croceri se concentrará en su serie Drawings with the Tide, tratando al océano no como un tema sino como un colaborador.
Profundizará en el agua como presencia activa, desarrollando nuevas piezas de estudio que exploran la propagación circular del agua y sus vínculos con el sonido, y produciendo también obras site-specific a lo largo de la costa, incluyendo dibujos en la orilla y moldes escultóricos realizados entre cuerpos humanos y rocas marinas sedimentarias.
Mientras tranto, la Fundación también ha decidido lanzar dos convocatorias, una con el ojo puesto en Uruguay y el otro en nuestro país.
La primera es una alianza con el ISCP (International Studio & Curatorial Program) por medio de la cual se ofrece una plaza para participar de una residencia entre octubre y noviembre de este año.
Dentro de los requerimiento se aclara que sean personas de nacionalidad argentina, ya sea que vivan dentro o fuera del país, trabajen en el campo de las artes visuales, tengan conocimiento del inglés y cuenten con visa para el momento de la residencia. Hasta el 28 de junio se reciben las postulaciones a través de la web de la fundación.
Por último, y respetando las raíces de la Fundación, decidida a construir un puente entre Argentina y Uruguay, donde está emplazada, crearon una segunda convocatoria, en este caso de la mano de PIVÔ, dirigida a artistas visuales y curadores de Uruguay.
En este caso, se trata de una oportunidad para participar de otra residencia en Salvador de Bahía durante el mes de octubre, para sumergirse en la efervescente escena de la ciudad brasileña, por lo que resulta ideal para proyectos en etapa conceptual, de investigación o editorial. Creadores emergentes atentos a esta oportunidad.








