Dibu Martínez contó con detalles la fuerte lesión que tuvo que atravesar previo y durante el Mundial 2026 y mostró cómo le quedó la mano tras atajar con su dedo fracturado.
El arquero de la Selección Argentina sufrió una fractura en su mano derecha, específicamente en su dedo anular, cuando jugaba con el Aston Villa de Inglaterra. Sucedió semanas antes de disputar la competencia más importante que todo futbolista sueña con jugar.
En una entrevista con los hermanos Esteban Edul y Gastón Edul para el proyecto que tienen juntos llamado “Los Edul“, el arquero actual del Chelsea de Inglaterra dejó ver la manera en la que no puede cerrar completamente su puño por no haber hecho la recuperación como se debe en medio del Mundial.
“Se me zafa el dedo en la final de la Europa League. Terminó el partido, todo normal, pero me dolía mucho. Cuando llego a Birmingham, voy al hospital, me muestran las imágenes y me dicen que tengo el dedo a la mitad. Ahí dije ‘no, no llego al Mundial’ y me puse a llorar”, relató.
“Estaba afuera, me acuerdo que me manda un mensaje Scaloni y me dice: ‘Llegues o no llegues, yo te voy a bancar igual’. Vení igual. Me re bancó, mal. (Martín) Tocalli también. Con Dani, el doctor de la Selección, y Martín decidimos no operarme”, reveló.
De esta manera, el Dibu debió entrenar durante varios días con su mano derecha inmovilizada, sin poder usar los guantes de arquero. A pesar de sentir una incomodidad en los entrenamientos, contó cómo hizo para igualmente cumplir con su labor dentro de una cancha.
“Jugué con un yeso de plástico arriba, todo vendado. Adidas me hizo un guante. A mí me ponen el dedo en su lugar y en los primeros días iba bien, porque los primeros dos partidos los jugaba con protección. A mí si se me zafaba de vuelta de lugar me perdía el Mundial, ya no podía y no había tiempo para volver a ponerlo. Yo sentía cuatro dedos y este no lo sentía (anular derecho). ¿Ves que el hueso está acá arriba’. Si yo me opero y estoy seis semanas parado, el dedo vuelve a la normalidad”, destacó.
Además, explicó cuáles son las consecuencias de no haberse operado: “Esta queda así de por vida. Si yo le quiero pegar a alguien no puedo. No puedo meter una piña nunca, ja. Era un riesgo. Yo jugaba con pelota de vóley y hasta antes de Suiza no podía entrenar normal. Cuando casi perdemos con Egipto le digo a Tocalli: ‘Martín, entrenamiento normal para ir a Suiza porque casi quedamos afuera’”.
Por otro lado, antes de concretar su llegada al Chelsea, el arquero estuvo muy cerca de seguir su carrera en la Juventus de Italia. Sin embargo, el Dibu aseguró que su pase se cayó por sufrir dicha lesión.
“Termina el Mundial, me fui de vacaciones y me dolía. El dedo estaba en su lugar pero me hago una placa porque me pide el doctor del Villa y estaba partido de vuelta a la mitad y ahí se me cayó un pase a un club por el dedo así”, expresó.
“Se cayó exclusivamente por el dedo porque decían que era imposible que pueda jugar así, que necesitaba cirugía. Y al Chelsea no le importó y estoy normal. Algún día necesito una operación. No va a volver nunca así pero al menos para sentir menos dolor”, remarcó.
Si bien la decisión terminó teniendo sus consecuencias, el Dibu aclaró en otras palabras que no se arrepiente de todo el esfuerzo que hizo para poder atajar en el Mundial.
“Yo hasta el día antes de Argelia me tiraba con un brazo, como un zombie. Era apoyar la mano y ver las estrellas. El dolor de esto (se agarra la mandíbula) es un uno al lado de lo que pasé. Todas las noches me la pasaba llorando porque tenía el dedo como una morcilla. Mi hermano me dijo ‘no jugués con Argelia’, pero son los riesgos que tomás por la Selección. Yo lo haría de vuelta. Gracias a Dios estuvimos así, a 13 minutos de ser campeones del mundo. ¿No lo haría de vuelta? Por más que se me haya cortado el pase a donde sea. A mí si me pegaba en la punta me explotaba el dedo completo”, detalló y lo comparó con la fractura de mandíbula que sufrió en las últimas semanas en un partido con el Chelsea.
Y agregó: “Cuando íbamos a la entrada en calor yo pedía por favor que no se me zafara el dedo. Si me pega la pelota un poquito mal, el hueso se me parte porque está agarrado con un hilito. El primer día, cuando quise poner el dedo en el guante, era gritar porque no podía. Decía ‘Mona, cortame el guante’. El primer día entrené con un guante todo cortado. Se reían todos. Yo me duchaba con una bolsa y decían ‘nuestro arquero no puede hacer eso’. Se reían todos”.
Por otra parte, mencionó a Gerónimo Rulli y Juan Musso, los otros arqueros que habían sido convocados a la Selección Argentina y destacó el apoyo de ellos: “Yo solo me unía al grupo un día antes, cuando hacían pelota parada. Era lo único que hacía con el equipo. Todo era con Martín, con pelotas de vóley, de tenis… los arqueros me re bancaron”.
Respecto a la final contra España y a las teorías conspirativas que surgieron en las redes sobre la actitud de la Selección Argentina durante el partido, él afirmó que “no hubo nada arreglado”.
“Hasta ellos (los españoles) lo pensaban. Yo escuché decir ‘tenemos que ganarlo acá, no podemos ir a los penales’. Yo lo sentía, decí que me lo metieron justo a la primera pelota del segundo tiempo extra, sino salíamos campeones. Yo estaba totalmente confiado que era mi día. ¿Viste cuándo sentís que no te va a entrar? Y yo creo que ellos lo sentían. Me lo dijo uno de los arqueros de ellos, que menos mal que ganaron en el partido”, concluyó el arquero.
A pesar de haber jugado con su dedo fracturado, sin operación y con dolor, el Dibu Martínez se convirtió en la gran figura del Mundial 2026 con la Selección Argentina como en Qatar 2022, y aclaró que “quiere seguir rompiendo récords con su valla invicta”.








