Rakan Al Thani, hijo del jeque Nasser Al Thani, el que fuera dueño del Málaga CF e imputado por irregularidades en la gestión del club andaluz, fue detenido el pasado sábado en el Aeropuerto de Múnich cuando se disponía a abordar un vuelo a Doha (Qatar). El arresto llega después de que un Tribunal de Instancia de Málaga emitiera el pasado julio una orden de detención europea e internacional contra el jeque y tres de sus hijos, acusados de delitos continuados de apropiación indebida, administración desleal e imposición de acuerdos abusivos.
En la resolución, fechada este lunes, se insta a traducir al alemán la orden de captura y la documentación necesaria, tal y como han solicitado las autoridades del país germano. En esta causa, el juzgado acordó la apertura de juicio oral contra el jeque Al Thani, tres de sus hijos y cinco exdirectivos del Málaga CF por presuntas irregularidades relacionadas con la gestión del club, que presuntamente tuvieron lugar entre 2012 y 2019, etapa que se investiga en el procedimiento.
La Fiscalía solicita para cada uno de los miembros de la familia Al Thani una pena de 14 años y medio de prisión, así como 18 años de inhabilitación para administrar sociedades. Las acusaciones se basan en los delitos continuados de apropiación indebida y administración desleal, además de un presunto delito de imposición de acuerdos abusivos.
El pasado mes de julio, la jueza instructora del caso determinó que existían los elementos necesarios para dictar la orden de detención, dado que los acusados permanecen en paradero desconocido. Asimismo, señaló que la gravedad de los delitos imputados y las penas solicitadas, entre otros factores, hacen pensar que “tratarían de eludir la acción de la justicia, como hasta el momento han intentado”. Además, recordó que los procesados no tienen designados abogado ni procurador y que tampoco responden a los correos electrónicos facilitados. Por ello, estimó necesario adoptar estas medidas “a fin de evitar nuevas dilaciones que impidan el correcto desarrollo de la causa”.
Fue la jueza María Ángeles Ruiz González quien pidió orden internacional de detención contra el jeque y sus hijos Nasser, Nayef y Rakan; y la misma que había apartado de la gestión del club al jeque Abdullah Al Thani y los miembros del consejo de administración. La decisión tomó después de analizar la querella interpuesta por la Asociación de Pequeños Accionistas (APA) y revisar la documentación presentada tanto por dicha entidad como por la Policía Nacional. En ella, la magistrada había hallado indicios de “la presunta comisión de un delito de administración desleal y/o apropiación indebida y blanqueo de capitales”. De ahí que tomara las mencionadas medidas cautelares “en aras de proteger el patrimonio de la entidad”, así como “los derechos y expectativas de sus trabajadores y accionistas”.
La resolución también ponía a los mandos del club a un administrador judicial, el abogado y economista José María Muñoz, que dirigiría a la entidad durante seis meses, renovables en periodos similares. La posterior orden de detención llegó después de que los Al Thani no se presentaran a la cita que tenían en octubre de 2022 en la Ciudad de la Justicia de Málaga para declarar como investigados por los presuntos delitos de administración desleal y apropiación indebida.








