Tras una serie de observaciones realizadas con el instrumento astronómico Very Large Telescope (VLT) que funciona en el Observatorio Europeo Austral, que está en el desierto chileno, un grupo de astrónomos ha encontrado pruebas firmes de la presencia de un objeto similar a una luna “orbitando” dentro del sistema estelar “CD-35 2722”.
A diferencia de lo que ocurre en nuestro Sistema Solar, el objeto recién descubierto no orbita a un planeta, lo que lleva a los expertos a no tener muy en claro cómo “denominarlo”. ¿Es una “luna”? ¿O es un nuevo tipo de objeto celeste nuevo? Si finalmente se la clasifica como “luna”, además, sería la primera encontrada fuera de nuestro Sistema Solar.
Este sistema se encuentra a unos 73 años luz de distancia de nuestro Sol. La novedad se publica en la edición de esta semana de la prestigiosa revista científica Nature y allí el team de la ESO describe los detalles de un sistema estelar que pasó meses analizando.
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Una aclaración importante: a pesar de que la ciencia en los últimos años ha descubierto más de 6000 exoplanetas, nunca —hasta hoy— se ha detectado con certeza algún satélite que orbite un exoplaneta. O sea, no encontramos aún una “exoluna”.
La flamante “luna” observada es un objeto muy raro en comparación con nuestra vecina que orbita la Tierra. Es que en este sistema CD-35 2722 observado, el objeto más grande es la estrella CD-35 2722, cuya masa es aproximadamente la mitad de la de nuestro Sol. Dicha estrella está siendo, a su vez, orbitada y tiene por compañera a otro objeto: una enana marrón. Este es un cuerpo celeste que se considera demasiado masivo para ser categorizado como “planeta”, pero —al mismo tiempo— también es demasiado pequeño para ser una “estrella”. El flamante objeto “luna” recién descubierto orbita —justamente— alrededor de esta enana marrón, un objeto intermedio entre un planeta gigante y una estrella.
“Todo este sistema es algo difícil de definir usando palabras e ideas basadas en nuestro Sistema Solar, como ‘planeta’ y ‘luna’”, reflexionan desde la ESO. El nuevo objeto, al que el equipo llama por ahora “exosatélite”, es al menos tan masivo como Júpiter, mientras que la enana marrón tiene más de 30 veces la masa de Júpiter. En astronomía, la categoría de satélite depende del objeto alrededor del cual orbita y no únicamente de su masa.
“El nuevo exosatélite que encontramos es claramente lo suficientemente masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, aunque orbita un objeto que orbita una estrella. Ser la tercera en discordia de este sistema nos hace querer llamarlo “luna”, aunque no se parezca en nada a las pequeñas lunas rocosas habituales de nuestro Sistema Solar”.
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Este exosatélite o ‘exoluna’ (satélite natural fuera de nuestro Sistema Solar) es difícil de etiquetar, dadas las diferencias de este sistema respecto al nuestro. Alice Zurlo, otra experta del equipo, explica: “El satélite que damos a conocer es un cuerpo gaseoso gigante que orbita a un compañero de alta masa, que a su vez tiene varias veces la masa de Júpiter”.
“En el Sistema Solar tenemos una clara delimitación entre los planetas y el Sol, así que definir cosas como qué es una “luna” es sencillo. En cambio, en el sistema CD-35 2722, donde se difuminan las líneas de tamaño y masa entre estrellas, planetas y lunas, se vuelve más complicado de definir”, añade Zurlo, que también es astrofísica en la Universidad Diego Portales.
Hay muchos exoplanetas, pero todavía ningún exosatélite
Independientemente de cómo llamar a este objeto, la comunidad astronómica lleva años intentando detectar satélites fuera de nuestro Sistema Solar, pero ninguno había sido confirmado con seguridad. Por lo tanto, a pesar de los más de 6000 exoplanetas descubiertos hasta la fecha, solo se han detectado unos pocos candidatos a exoluna y la evidencia que los respalda es limitada.
Hace apenas unos meses, un equipo liderado por Quentin Kral informó sobre el resultado de observaciones, hechas con el Interferómetro del VLT de ESO, del sistema estelar HD 206893, que revelaron indicios de la presencia de un satélite, pero sin llegar a ser una detección definitiva. “Por exótico que sea, este sistema es realmente único y representa un avance: es la —creemos— primera detección plausible de un exosatélite“, declara Zurlo.
-Satélite: Un satélite es un objeto que orbita otro objeto y puede ser natural (como nuestra propia luna) o artificial (como una nave espacial).
– Exosatélite: Un exosatélite es un satélite fuera de nuestro sistema solar. Una exoluna se considera generalmente un satélite natural que orbita un planeta u otro objeto fuera del Sistema Solar, aunque no existe una definición oficialmente aceptada para exoluna.
ML









