El Gobierno de Javier Milei presentó ante el Congreso un proyecto de ley para prevenir la ludopatía en la Argentina, una problemática que viene creciendo desde la pandemia para acá, y que ya tenía un proyecto anterior con media sanción en Diputados. La oposición denuncia que el nuevo proyecto es más amigable con las casas de apuestas.
El punto en disputa es la reglamentación de la publicidad de los casinos y casas de apuestas, que vienen ganando presencia a nivel nacional desde la televisión al fútbol. Por poner apenas un ejemplo, las camisetas de los cinco grandes del fútbol argentino hoy tienen en el pecho publicidades vinculadas al juego.
La ley en contra de la ludopatía que envió el Gobierno ingresó el pasado viernes al Senado, en una batería de normas que incluye al Super RIGI, una ley de Lobby y una modificación al etiquetado frontal.
El Senado ya tenía en el recinto un texto para tratar. Se trata de un proyecto presentado por la UCR, que consiguió media sanción en Diputados en noviembre de 2024, y que viene siendo bloqueado en la Cámara Alta.
Se trata de un proyecto mucho más ambicioso, que limita severamente la publicidad y promoción de sitios y plataformas de juego de azar en línea, para “prevenir la ludopatía en adultos, niñas, niños y adolescentes”. Este texto establece una prohibición general de la publicidad, promoción y patrocinio de juegos de azar y apuestas en línea.
Según figura en el proyecto enviado por Casa Rosada, los principales lineamientos apuntan a combatir la ludopatía y también los casinos ilegales. Se trata de un negocio paralelo que creció de manera descontrolada, a través de una armada de cajeros blue que operan con billeteras virtuales y funcionan como nexo entre plataformas sin regular y jugadores. Por los nulos controles que tienen, es una vía de ingreso para menores de edad a la timba. Estiman que 6 de cada 7 pesos que se juegan se hacen por la vía informal.
En el artículo 1, apunta “a erradicar la explotación de juegos de azar en línea no autorizados, así como su publicidad, promoción y difusión”. Es decir, limita únicamente la publicidad en los casinos ilegales. Algo que en la práctica ya pasaba, ya que estas plataformas se mueve en el boca en boca o a través de publicidades de influencers.
La norma que tiene media sanción en Diputados establece una prohibición general de la publicidad, promoción y patrocinio de juegos de azar y apuestas en línea. Incluye plataformas, redes sociales, televisión, radio, cartelería pública, indumentaria deportiva y estadios.
Además prohíbe explícitamente el uso de influencers, figuras públicas, deportistas y personajes de ficción para promocionar el juego, así como los bonos de bienvenida. El único lugar donde las autoriza es en las salas de casinos.
El texto que ahora envió el Gobierno prohíbe la publicidad únicamente hacia menores, y restringe el contenido para evitar que transmita la idea de “éxito” o de soluciones financieras vinculadas con ganar un premio.
Otra gran diferencia que tienen ambas normas aparece en las medidas operativas para controlar cómo evitar el acceso a los menores. El proyecto de Diputados es mucho más específico: exige verificación biométrica de identidad y edad (vía RENAPER) en el registro y al inicio de cada sesión de juego.
El proyecto del Ejecutivo delega en organismos como el BCRA, la CNV y el ENACOM la implementación de mecanismos tecnológicos para evitar que los menores de edad puedan recibir o hacer transferencias vinculadas a casas de juego.
.”El Gobierno manda un proyecto de ley con el título de ‘prevención de la ludopatía, pero lo único que hace es proteger el negocio del juego en línea. Solo persiguen y sancionan el juego ilegal. Parece que la única adicción que preocupa es la de quien se gasta la plata fuera del negocio habilitado por el Estado”, señaló en su cuenta de X el diputado nacional Maxi Ferraro (Coalición Cívica- CABA)
“Quieren esconder solapadamente el lobby de las casas de apuestas online, porque van a apuntar fuertemente a la prohibición de los sitios ilegales, pero serán condescendientes con los sitios legales, haciendo una distinción entre la publicidad de un sitio ilegal con respecto a uno registrado”, acusó más tarde Ferraro en una entrevista en Radio Con Vos.







