Un sol de 43 grados centígrados calentaba el asfalto de la carretera 8, a la altura de Yuma, Arizona. Un joven conductor, detenido por agentes de la Patrulla Fronteriza, intentaba convencerlos de que no había motivos para haberlo parado bajo semejante calor. “No hay nadie ahí. No sé qué están haciendo ustedes”, expresó el chofer, quien afirmaba que era ciudadano estadounidense, según se observa en un video publicado por la agencia. “Solo tengo mis cosas”, insistió, mientras un pastor alemán olfateaba el sedán blanco. Pero cuando los oficiales de uniforme color verde olivo abrieron el maletero, encontraron a un mexicano sin documentos. Estaba bañado en sudor. Llevaba trozos de alfombra adheridos a las suelas de sus zapatos, un método utilizado por los traficantes de personas para evitar que los migrantes dejen huellas en la arena al caminar por el desierto.
Este fue uno de siete incidentes reportados en julio por el sector Yuma de la Patrulla Fronteriza durante revisiones en carreteras y retenes, que funcionan como filtros adicionales a las inspecciones hechas en las garitas de entrada al país. Los operativos reflejan un cambio de estrategia de la dependencia en Yuma y otros sectores, a medida que los cruces irregulares se desploman a lo largo de los 3.100 kilómetros que separan a Estados Unidos de México. Los agentes están poniendo ahora mayor atención en las autopistas, donde buscan interceptar cargamentos de drogas, migrantes que ya lograron ingresar al país de manera irregular y a quienes los transportan.
On July 10, 2026, Yuma Station Border Patrol agents conducted a vehicle stop on Interstate 8, where they discovered a Mexican national unlawfully present in the United States concealed in the trunk of the vehicle. At the time, outside temperatures reached 110°F, and the… pic.twitter.com/cT1p6yNSxr
— Chief Patrol Agent – Yuma Sector (@USBPChiefYUM) July 20, 2026
Los operativos también han puesto el foco en conductores de camiones de carga que obtuvieron permisos de trabajo durante la Administración de Joe Biden y que el Gobierno de Trump ha dejado de reconocer. Más de 130 choferes con licencias de conducir comerciales fueron detenidos desde mayo, en dos operativos en los que participaron agentes fronterizos en Yuma. Los camioneros portaban licencias emitidas por California, Nueva York, Washington y Virginia.
“Estamos comprometidos a proteger a nuestros ciudadanos de todas las amenazas internacionales, ya sea de conductores sin licencia o sin la capacitación adecuada, o de organizaciones criminales transnacionales dedicadas al tráfico de personas o drogas”, afirmó Dustin W. Caudle, jefe interino de la Patrulla Fronteriza en el sector Yuma, en un comunicado.
Más retenes en San Diego
El muro fronterizo se ha convertido en una barrera casi silenciosa desde que Trump volvió a la Casa Blanca en enero de 2025. Las detenciones de migrantes han caído un 95% respecto a 2023, cuando se registraron 2,4 millones de arrestos. En lo que va del año fiscal 2026, que concluye el próximo 30 de septiembre, la cifra se ha desplomado a apenas 115.762 capturas, según estadísticas del Gobierno.
En tanto, la Patrulla Fronteriza sigue creciendo. A finales de junio alcanzó la cifra más alta de agentes en sus 102 años de historia: 21.471. La Administración Trump se ha fijado como meta elevar la plantilla a 25.000 elementos.
Desde el verano pasado, agentes fronterizos comenzaron a incorporarse a los operativos migratorios en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Sacramento y Nueva Orleans. Su actuación generó fuertes críticas en Minneapolis, donde un oficial mató a tiros al estadounidense Alex Pretti durante una protesta contra las redadas en enero de 2026. En Chicago, elementos de la misma dependencia dispararon cinco veces contra Marimar Martínez, dejándole herida, durante un enfrentamiento relacionado con un operativo migratorio en octubre de 2025.
Tras regresar a sus labores cotidianas cerca del muro, los agentes han tenido que replantear la manera en que operan. En el sector San Diego, en California, se han desplegado más recursos a retenes en las carreteras 5 y 15, al tiempo que otros se han sumado a los patrullajes marítimos. Los coyotes siguen poniendo a los migrantes en lanchas rudimentarias para cruzar de Tijuana hacia la costa de San Diego y de Los Ángeles.
“Ahora podemos patrullar todas nuestras 60 millas (96 kilómetros)”, dijo Justin De La Torre, jefe de la Patrulla Fronteriza en dicha zona, al periódico San Diego Union-Tribune. “Podemos patrullar la costa, y establecer nuestros retenes, lo cual nos permite detectar a los grupos que logran pasar la frontera”, agregó.
De la Torre dijo a ese diario que, en los últimos meses, estos operativos han permitido detener a alrededor de 100 indocumentados en el sector San Diego. A finales de julio, por ejemplo, arrestaron en uno de los puntos de control a un ciudadano turco que tenía una orden de deportación después de incumplir sus citas ante una corte de inmigración.
Cerca del retén de Temecula, en el condado de Riverside, agentes fronterizos pusieron bajo custodia a dos mexicanos que se encontraban sin documentos. Durante el interrogatorio, ambos aseguraron que habían tomado la carretera 15 hacia el norte porque se dirigían a Las Vegas para pasar unas vacaciones. Hasta ahí llegó su viaje.








