El “Infierno Verde” vuelve a convertirse en el centro del automovilismo mundial y esta vez con un invitado de lujo: Max Verstappen. El tetracampeón de la Fórmula 1 disputa este fin de semana las míticas 24 Horas de Nürburgring, una de las carreras de resistencia más extremas y prestigiosas del planeta, y lo hace en un contexto tan desafiante como simbólico: manejando por primera vez de noche y bajo lluvia en el legendario Nordschleife.
Mientras se desarrolla la clasificación para la carrera alemana, las imágenes onboard del neerlandés este jueves ya son furor entre los fanáticos. A bordo del Mercedes-AMG GT3 del Team Verstappen Racing, el campeón del mundo enfrenta uno de los escenarios más intimidantes del automovilismo: 25 kilómetros de asfalto angosto, cambios de elevación constantes, sectores ciegos y más de 170 curvas que justifican el apodo que le puso Jackie Stewart en la carrera de F1 de 1968: el “Infierno Verde”.
Simply lovely. 🌧️
Max Verstappen is having fun at night in the rain at Nürburgring. pic.twitter.com/HqjkHzKfo7
— Motorsport (@Motorsport) May 14, 2026
La participación de Verstappen en Nürburgring no es una improvisación ni una simple exhibición. Desde hace tiempo, el piloto de Red Bull dejó en claro su fascinación por las carreras de resistencia y especialmente por el Nordschleife. En los últimos meses ya había competido en pruebas de la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS), categoría preparatoria para las 24 Horas, donde mostró un rendimiento inmediato: ganó en su debut como piloto de carreras de GT3.
Ahora el desafío escala a otro nivel. La edición 2026 de las 24 Horas de Nürburgring tendrá una de las parrillas GT3 más competitivas de los últimos años, con más de 40 autos de la clase principal y equipos oficiales de marcas como Porsche, BMW, Audi, Lamborghini y Mercedes-AMG. Verstappen compartirá el Mercedes-AMG GT3 EVO con pilotos experimentados como Dani Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer, una alineación que aparece entre las favoritas para pelear por la victoria absoluta.
Verstappen + night driving + rain = 👌@24hNBR #24hNBR pic.twitter.com/j42yXickM2
— The Race (@wearetherace) May 14, 2026
Pero más allá del resultado, lo que genera impacto es verlo adaptarse a un entorno completamente distinto al de la Fórmula 1. Nürburgring obliga a convivir con tráfico constante entre categorías, diferencias enormes de velocidad y condiciones cambiantes. La lluvia transforma sectores enteros en trampas, mientras que la noche reduce referencias visuales en una pista ya de por sí intimidante. Incluso pilotos especializados reconocen que girar allí bajo esas condiciones es una experiencia límite.
Las cámaras onboard permiten entender mejor la dimensión del reto. El GT3 se mueve nervioso sobre el asfalto mojado, rebota en los cambios de compresión y atraviesa sectores boscosos donde la visibilidad desaparece por momentos. Verstappen, acostumbrado a dominar en la F1 moderna, se enfrenta acá a un tipo de manejo mucho más físico e impredecible, donde el margen de error prácticamente no existe.
Pero era necesario que saliera a la pista de noche: tras dar cuatro vueltas cronometradas en la Q1, Verstappen se aseguró una en la segunda clasificación, de noche, lo que le permitirá correr las etapas nocturnas en las 24 Horas de Nürburgring en la madrugada del domingo.
El fenómeno de MadMax en Alemania también provocó un efecto inmediato fuera de la pista. La presencia del neerlandés disparó el interés global por la carrera y agotó entradas para el fin de semana completo. Los organizadores esperan una convocatoria récord en un evento que ya de por sí es considerado una celebración total del automovilismo.
Para Verstappen, Nürburgring parece mucho más que una aventura ocasional. A sus 28 años, el neerlandés sigue ampliando horizontes y alimentando una pasión por el automovilismo que excede ampliamente a la Fórmula 1. Y en el “Infierno Verde”, de noche y bajo lluvia, está escribiendo otro capítulo de esa obsesión.







