Con la Copa del Mundo en pleno desarrollo y acaparando la atención (deportiva y mucho más) en todos los continentes, Ediciones al Arco lanzó dos obras que tienen vinculación histórica con la Selección Argentina: “Animals, 1966, la Selección que no supo cómo ganar” y “Somos todos Montiel”, de los periodistas Pablo Vignone y Luis Vinker respectivamente.
La primera está referida a la participación en el Mundial de Inglaterra –aquel que, para los argentinos, concluyó en los cuartos de final de Wembley con el 0-1 ante los locales y luego campeones, la tarde de la expulsión de Rattin- y que fue un tema que obsesionó por décadas al autor, Vignone. “Lo del Mundial 66 y los campeones morales fue una leyenda transmitida de boca en boca, cuando los registros fílmicos eran prácticamente nulos, con protagonistas que podían ser considerados tanto héroes como villanos”, plantea su obra.
“En otra época, con otra organización, con distinta mentalidad, aquellos jugadores pudieron haber ganado el Mundial. Fue imprescindible una profunda reestructuración, en la siguiente década, para que la elocuente calidad del futbolista argentino pudiera coronarse. Quizás, sin el 66 y lo que vino después, no habría habido un ’78, un ’86, un 2022”, agrega el autor.
El Mundial de Qatar 2022, por supuesto, está aún fresco en el alma de los argentinos mientras la Selección, con su misma base, afronta por estos días su nueva aventura por Norteamérica.
Con prólogo de Martín Voogd –quien estuvo al frente del equipo de Clarín en esa cobertura histórica- y a lo largo de doce capítulos, “Somos todos Montiel” aborda dos aspectos de la hazaña argentina: la grandeza técnica de aquella final con Francia del 18 de diciembre y cómo fue capaz de producir una movida popular –de festejo- sin precedentes.
Con testimonios de especialistas en todo el mundo, hay un consenso para considerar aquella Argentina-Francia como una de las finales de Copa más grandes de todos los tiempos, lo que realza aún más la conquista argentina. Y el análisis de Santiago Segura concluye así: “El Mundial, que suele premiar a los astros del fútbol en el apogeo de sus carreras, le reservó esta vez el hueco que merecía a un maravilloso jugador de 35 años, Lionel Messi”.
Y por otro lado, también con múltiples testimonios, se refleja cómo se vivió en nuestro país y en el mundo, desde el alma, la felicidad de ese domingo. “El libro se detiene en ese proceso, lo observa como hecho social y expresión cultural, como síntoma de un país que encontró en la Selección un punto de identificación y desahogo”, se presenta. Y el instante sublime, esa breve carrera de Gonzalo Montiel en el punto del penal es un hilo conductor.
En meses previos, anticipando el Mundial, la editorial (edicionesalarco.com) había lanzado obras de Daniel Lagares, Juan José Panno (“Todas las voces todas”) y Guillermo Knoll (“Historias de técnicos mundialistas”), entre otras.







