Cuidado de personas: 48 de 50 políticas nacionales fueron desactivadas y las familias cubren el vacío

Cuidado de personas: 48 de 50 políticas nacionales fueron desactivadas y las familias cubren el vacío


Cuando una guardería cierra, una residencia pierde su subsidio o una terapia se paga con meses de atraso, alguien tiene que ocupar ese lugar. Según la economista Lucía Cirmi, especialista en economía feminista y políticas de cuidado, ese alguien suele tener un rostro y un género: el de una mujer de la familia.

“Lo que tienen en común todas esas políticas es que lo que el Estado deja de dar lo cubre, probablemente y estadísticamente, una mujer en alguna de esas casas”, explica en diálogo con Perfil Córdoba. Con ese diagnóstico, Cirmi impulsa el Acuerdo Nacional por los Cuidados, una iniciativa que se presentó a nivel nacional en agosto y que ahora busca llegar a las provincias y los municipios, Córdoba incluida.

El origen: un monitoreo de lo que se desarmó. El proyecto nació hace tres años, cuando asumió el gobierno de Javier Milei. Según Cirmi, quienes trabajan en el tema anticiparon que se desarmarían las políticas orientadas a organizar el cuidado de niños, personas mayores y personas con discapacidad. Con el tiempo hicieron un relevamiento: de 50 políticas de cuidado, 48 fueron desactivadas o recortadas. Las dos restantes, dice, tampoco conservan el alcance que tenían. Ninguna mantiene el mismo impacto, ya sea por menos titulares o por prestaciones de menor monto.

El Acuerdo, que reúne trece propuestas, describe esa situación como una “emergencia” de la organización social del cuidado. Algunos de los ejemplos que Cirmi menciona son el subsidio del PAMI para pagar una residencia o un cuidador, el cierre de centros de desarrollo infantil y la paralización de obras que estaban en marcha. También cita la caída de unos 800.000 beneficiarios de la asignación por hijo.

El documento aporta otros números. Las becas Progresar pasaron de alcanzar a 1,8 millones de jóvenes a 950.000. Los afiliados al PAMI con medicamentos cubiertos se redujeron de 4,6 millones a 1,6 millones. Sólo 1 de cada 10 solicitantes obtuvo una pensión por discapacidad. Los hogares afectados no son los que más recursos tienen: según el documento, el 98,6% de los hogares con personas que requieren cuidados lo resuelve con trabajo no remunerado, y sólo 1 de cada 10 puede contratar servicios.

Más que restituir: imaginar un futuro. Cirmi aclara que el objetivo no es sólo reclamar lo perdido. “Lejos de quedarnos en decir ‘queremos la restitución de lo que estaba’, nos pusimos a imaginar cuál sería la mejor versión”, plantea. La razón, argumenta, es demográfica: se vive entre 15 y 20 años más que hace tres décadas, cae la natalidad y ya no puede darse por sentado que una hija cuide a sus padres o que una madre se quede en casa con el bebé.

El documento proyecta que en 2050 los mayores de 60 años superarán el 22% de la población. Para Cirmi, eso obliga a pensar de otro modo el sistema de salud, hoy armado para la alta complejidad, cuando lo que se necesita es “baja complejidad y mucho acompañamiento”. Un cuidador domiciliario que visita una vez por semana a una persona mayor, sostiene, es mucho más barato que una cama de hospital. Por eso propone incorporar a cuidadores formados dentro de los sistemas sanitarios y del Programa Médico Obligatorio. Hoy, afirma, algunas obras sociales provinciales y el PAMI ofrecen coberturas incipientes, pero muchas familias sólo acceden mediante un amparo, un camino que exige dinero, tiempo e información y que, además, le sale más caro a la obra social que regularlo.

Una propuesta para cada etapa de la vida. El planteo recorre todas las edades. En la primera infancia, Cirmi sostiene que no hay que cerrar jardines: todavía faltan salas de uno y dos años en el país, y su ausencia es una de las razones por las que muchas personas deciden no tener hijos. Propone además que el Estado enseñe a criar, con cuidadores que van a domicilio, como ya hacen otros países. El Acuerdo cita evidencia internacional según la cual cada dólar invertido en primera infancia genera entre siete y ocho de retorno para la sociedad.

Para las juventudes, plantea más “terceros lugares”, como clubes y espacios de encuentro. Lo vincula con la salud mental: advierte que está creciendo la tasa de suicidio entre los jóvenes. Para las personas con discapacidad, propone asistentes para la vida independiente, de modo que el acompañamiento no recaiga sólo en la madre, que muchas veces “renuncia a toda su vida” para sostener un diagnóstico. Para la vejez, teleasistencia, cuidado domiciliario y vivienda colectiva que permitan quedarse en casa el mayor tiempo posible.

Jubilaciones, remuneración y trabajo de cuidados. Una parte central del planteo es previsional. “El trabajo formal nunca alcanzará para incluir a todos, por lo que habría que pensar una remuneración para quienes elijan quedarse en casa cuidando. También hay que reformar la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% del haber mínimo y no cubre la canasta básica total individual. Debería ser un 20% más alta y compatible con otros trabajos, para dejar de depender de moratorias”, remarca Cirmi. Critica además que se priorice evitar el error de inclusión por sobre el de exclusión.

El Acuerdo también apunta a quienes cuidan por trabajo. Según el documento, el sector (trabajo doméstico, salud y educación) emplea hoy a unos 3,4 millones de personas y podría llegar a 5,2 millones por la transición demográfica. Cirmi cita un cálculo de la OIT de unos 1,8 millones de empleos adicionales y subraya que es un sector que puede incorporar gente rápidamente con incentivos, capacitación y regulación. Hoy, advierte, es “superprecario, informal, sin formación”, y el desafío es dejar atrás la idea de que basta con buscar a “una mujer de confianza”.

Las cifras de desigualdad que recoge el documento son contundentes. Las mujeres dedican 6,31 horas diarias al trabajo no remunerado frente a 3,40 de los varones. La licencia por paternidad es de dos días, la más baja de la región. Y si las tareas de cuidado se pagaran como servicios de mercado, representarían hasta el 21% del PBI.

Del Congreso al Concejo Deliberante. Sobre el interlocutor estatal, Cirmi es directa: del gobierno nacional, dice, “olvidate”. “El Ejecutivo se muestra preocupado por la caída de la natalidad, pero no impulsa políticas para quienes quieren tener hijos. Por eso la estrategia combina varios frentes. Por un lado, se presenta el Acuerdo en la Cámara de Diputados, con la convicción de que debe estar establecido por ley para garantizar acceso universal”, dice.

Por otro lado, se trabaja en un proyecto de ordenanza que plasma los trece puntos del Acuerdo y que, según la economista, ya se impulsa en unos 50 municipios del país.

Ahí es donde entra Córdoba. La idea de las organizaciones es discutir cómo llevar esta agenda a los municipios y a la Provincia. Está previsto presentar las cartografías territoriales y el Índice de Vulnerabilidad Territorial de Género que elabora CISCSA – Ciudades Feministas, una de las organizaciones adherentes, y conversar sobre iniciativas en los concejos deliberantes.

Una conversación que ya es social. Cirmi ve una oportunidad en que el debate se amplió. Hoy hay una conversación entre generaciones: un adolescente que decide no tener hijos se pregunta quién lo va a cuidar. Y hay una conversación que incluye a los varones, a quienes antes este tema quizás no les interesaba. “Es la oportunidad para hablar entre todos los géneros y no solamente las mujeres”, resume. Y plantea que todo lo que cuenta es, en definitiva, política social, “pero otra forma de encararla”.

24-10-2026cui3

Presentación en Córdoba del Acuerdo Nacional por los Cuidados. La Cocina de los Cuidados, CISCSA Ciudades Feministas y la Prosecretaría de Género, Disidencias y Feminismos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba presentarán del Acuerdo Nacional por los Cuidados. Será en el Aula «Ramona Orellana de Bustamante» de esa facultad, en Av. Valparaíso s/n, Ciudad Universitaria, a las 18 horas del jueves 29 de octubre.

La Cocina de los Cuidados reúne a más de 40 organizaciones de todo el país y tiene su sede en el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). El Acuerdo se presentó el 25 de agosto de 2026 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y ya cuenta con más de 800 adhesiones de redes, instituciones y organizaciones. Sus trece puntos plantean cómo repartir las responsabilidades de cuidado y qué políticas hacen falta para sostenerlas.

La presentación en Córdoba busca extender ese consenso a la provincia y al centro y noroeste del país. La convocatoria propone que las organizaciones y referentes barriales puedan discutir con quienes tienen responsabilidades de gobierno cómo resolver las necesidades de cuidado de cada territorio.