Con la llegada del frío y el mayor uso de estufas, calefones y calefactores, volvieron a crecer en todo el país los casos de intoxicación por monóxido de carbono, un problema que cada invierno provoca cientos de internaciones y muertes evitables.
El último Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud comunicó que “en los últimos años se observa un aumento sostenido en las notificaciones de casos de intoxicación por monóxido de carbono a nivel nacional”, especialmente en la región Centro-Sur del país.
Los datos oficiales muestran un incremento alarmante en los últimos años. Tomando las semanas epidemiológicas 1 a 17 de cada año, los casos confirmados pasaron de 76 en 2022 a 263 en 2026, lo que representa un aumento de casi el 250%.
El informe además señala que el crecimiento “ocurre especialmente a expensas de las regiones Centro y Cuyo”, con subas principalmente en Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Entre Ríos y Mendoza.
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, los casos pasaron de 54 a 71 respecto del mismo período del año pasado. En CABA aumentaron de 18 a 23. Mendoza mostró uno de los mayores saltos: pasó de 15 casos a 56 en apenas un año. Según el Ministerio de Salud, estas jurisdicciones “superaron entre 4 y 8 veces el valor esperado para este período del año”.
El Boletín Epidemiológico explica que la mayoría de las intoxicaciones ocurre dentro de los hogares y está vinculada al uso inadecuado de artefactos para calefacción o cocción, especialmente en ambientes cerrados o mal ventilados.
Las intoxicaciones suelen aumentar durante los meses fríos porque crece el uso de sistemas de calefacción y muchas veces disminuye la ventilación dentro de las viviendas. Fuentes de MetroGAS alertaron sobre esta situación: “Que un año no hayas tenido problemas en tu hogar no significa que al siguiente estés a salvo. Por eso es fundamental realizar controles periódicos y no esperar a que ocurra un incidente”, explicaron fuentes de la entidad.
La empresa señaló que gran parte de los incidentes ocurre por combustiones deficientes en calefones, termotanques y otros artefactos a gas, además de la falta de ventilación adecuada.
El Ministerio de Salud también advierte que muchas intoxicaciones están relacionadas con desperfectos o falta de mantenimiento de equipos de calefacción o cocción.
Uno de los principales riesgos es que los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe o una descompostura.
Entre los signos más frecuentes aparecen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, somnolencia, debilidad, confusión y dificultad respiratoria. En los casos más graves puede provocar pérdida de conocimiento e incluso la muerte.
Por eso, ante síntomas compatibles, los especialistas recomiendan abrir puertas y ventanas, salir inmediatamente al aire libre y pedir asistencia médica.
En medio del aumento de casos, MetroGAS emitió una serie de recomendaciones preventivas para reducir riesgos dentro de los hogares.
Entre las principales medidas aconsejan revisar todos los artefactos a gas al menos una vez al año con un gasista matriculado, verificar que la llama sea siempre azul y pareja y ventilar los ambientes todos los días incluso en invierno.
Se remarca que no debe utilizarse hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes y que es importante controlar el estado de los conductos de evacuación. Es fundamental controlar que no estén tapadas las rejillas de ventilación.
Otra de las advertencias es no secar ropa sobre estufas ni cerca de fuentes de calor y utilizar únicamente artefactos de tiro balanceado o cámara cerrada en dormitorios y baños.
El Ministerio de Salud coincide en que la ventilación permanente y el mantenimiento de los artefactos son las herramientas más efectivas para prevenir intoxicaciones, especialmente durante los meses de mayor uso de calefacción.







