La Liga Profesional, llamada por algunos como la liga de los campeones del mundo, es un campeonato complejo en el que cualquiera le hace partido a cualquiera. Así lo ratifican los protagonistas fecha tras fecha. Incluso los laureados Ángel Di María y Leandro Paredes destacan ésa cualidad. Aunque ojo: que sea parejo no significa que sea lindo ni bien jugado. Ahí entran los gustos particulares, por supuesto.
“El fútbol argentino no te da la posibilidad de ser superior a cualquier equipo. Existe un deseo de competir y una mentalidad que lo hace más complejo. Estamos preparados para luchar con un espíritu muy alto y no es fácil para nadie: los equipos medianos o chicos te emparejan con herramientas que son difíciles de soportar, juegan con un orgullo y una fiereza tremenda. Acá nadie te regala nada ni te respeta. Al futbolista argentino no le importa si sos campeón del mundo o la camiseta que tenés, te quiere ganar, quiere competir. El orgullo es lo más importante y yo destaco siempre ese espíritu amateur”, supo explicar Marcelo Gallardo.
Para entender a qué se juega en Argentina es interesante repasar los números que brinda la Liga Profesional. Y en las páginas repletas de estadísticas quedan en las veredas opuestas -profundamente opuestas- Defensa y Justicia y Deportivo Riestra.
¿Qué se observa? Que los dirigidos por Mariano Soso son los que mejor tratan a la pelota y que los comandados por Gustavo Benítez son los que más apuestan por el juego directo y de poca elaboración. Y acá lo paradójico: el Halcón suma 12 puntos -con 8 goles a favor 5 en contra- y el Malevo 13 -con 9 tantos a favor y 5 en contra-. Algo es evidente: en cualquiera de los deportes, todos los esquemas y todas las ideas pueden funcionar.
Defensa y Justicia es el equipo más vistoso en lo que va de la Liga Profesional. Un dato impacta: los tres futbolistas que más pases llevan dados en el torneo son del Halcón. En lo más alto asoma Kevin Gutiérrez, con 528, seguido por Damián Fernández -487- y Lucas Ferreira -435-. Recién en el cuarto lugar aparece Leandro Paredes, con 425 pases. ¿El quinto? Es de Defensa y Justicia: Rafael Delgado, con 418.
Según se analiza, en Argentina se realizan 739 pases por partido. Y lo curioso es que Defensa y Justicia tiene un promedio de 550 pases por duelo, con un altísimo 86 por ciento de efectividad. El que le sigue al Halcón en pases por encuentro es River, con 500. Riestra, en tanto, es el que menos, con 225.
El apartado que resalta el juego directo del Malevo es el de pases por posesión. Ahí, los dirigidos por Benítez alcanzan una media de 3, mientras que en el opuesto irrumpe el Halcón con 6,5. El resto de los equipos están metidos entre el 3,5 y el 5,5.
El cuadro con mayor posesión de balón en Argentina es Defensa y Justicia con 66 por ciento, escoltado por River -61,1%- y por Rosario Central -60,7%-. ¿El elenco de menos tenencia? Riestra, con 34,3 por ciento. Más datos que se contrarrestan: los de Florencio Varela apenas juegan en largo el 9% de los pases, mientras que el número de los de Villa Soldati trepa hasta 32%.
Otro ítem que los distancia es el de secuencia de 10 o más pases. A lo largo del torneo, Defensa y Justicia realizó 98 (es el que más, perseguido por Argentinos -78-) y Riestra apenas uno (es el que menos, lo sigue San Martín de San Juan -8-).
Pero es en la efectividad es donde el Malevo puede sacar pecho: anotó 9 goles en un total de 57 tiros al arco. Sarmiento de Junín es el segundo que menos intenta: festejó 5 veces en 60 disparos. En tanto, los 8 gritos del Halcón llegaron tras 92 intentos. El segundo que más busca es River, que señaló 14 en 91 tiros.
“La responsabilidad de protagonizar el juego no es algo menor. Creo que el futbolista se inspira más cuando tiene la pelota en su poder. Entiendo que domino y controlo más el juego a través de esa herramienta que tiene que ver con secuencias prolongadas o cadena de pases que permiten estabilizar al equipo. También aumenta la probabilidad de quedarse con el juego, que es el objetivo final. En el fútbol se castiga mucho al que intenta y no consigue lo que desea. Es un tiempo crítico. Tengo una obsesión por que los futbolistas interpreten lo que estamos haciendo. Hay que poder crear comportamientos. Y los jugadores tienen que estar dispuesto. El fútbol es complejo y hay que tratar de simplificarlo”, resumió Mariano Soso su filosofía la semana en que lo presentaron en Defensa y Justicia.
¿Quién gana, tiki tiki o pelotazo?, podría ser la pregunta. El análisis estadístico de Defensa y Justicia y de Deportivo Riestra resume lo que se conoce: el fútbol no tiene verdades absolutas. Así, el equipo que realizó un centenar de secuencias de 10 pases o más a los largo de 7 jornadas tiene casi los mismo puntos que el que lo hizo apenas una vez.








