Seis años dan para mucho. Pero los seis años que ha pasado Cristina Ouviña en el Valencia Basket han sido especialmente intensos: 11 títulos, una pandemia dolorosa a las puertas de sus primeros Juegos Olímpicos, los de Tokio, que iban a ser en 2020 y se pospusieron a 2021, y un niño llamado Julen que no le impidió volver al baloncesto para abrazar, ya con su hijo cerca de ella, su último trofeo, la Liga de 2026.









