La industria vitivinícola argentina atraviesa un escenario complejo, marcado por una leve recuperación de las exportaciones, pero también por fuertes señales de alarma vinculadas a la rentabilidad y al abandono de viñedos. Según explicó José Luis Belluscio, periodista especializado en vitivinicultura, el crecimiento registrado en 2026 aún no alcanza para consolidar una mejora real en toda la cadena productiva.
“Argentina está en un momento complicado en lo que tiene que ver con las exportaciones de la industria en particular, y la vitivinícola en especial”, sostuvo el especialista. En ese sentido, detalló que entre enero y abril de 2026 las exportaciones de vino fraccionado crecieron apenas un 0,4% respecto al mismo período de 2025, mientras que el vino a granel aumentó un 19,2%.
Belluscio explicó que el vino fraccionado representa mayor valor agregado para la economía nacional porque implica embotellado, etiquetado y utilización de insumos industriales argentinos. “Fraccionado significa industria, significa elaboraste el vino y lo fraccionaste, lo embotellaste”, remarcó.
El desafío del valor agregado y el impacto en el empleo
El periodista advirtió que el crecimiento de las exportaciones a granel no necesariamente beneficia a toda la industria. “Quiero que seamos reales”, señaló, al poner en duda que la mejora del mosto exportado alcance para recomponer los precios que necesitan los productores.
Además, alertó que muchos viñateros abandonaron sus fincas debido a la falta de rentabilidad y sostuvo que el sector debe replantearse qué tipo de vinos demandará el mercado internacional en el futuro. “Tenemos que evaluar cuáles son las actividades que tenemos que hacer y cuál es la tendencia que tenemos que tomar para un futuro”, afirmó.
Belluscio también explicó que las grandes bodegas tienen mayor capacidad para adaptarse a las crisis económicas. “Las bodegas muy grandes siempre se acomodan a las crisis, porque tienen muchísima más cintura y muchísimo más capital”, indicó.
Malbec, exportaciones y señales de alerta
En cuanto a las cifras generales, el especialista precisó que durante los primeros cuatro meses de 2026 Argentina exportó más de 202 millones de dólares en productos vitivinícolas, un 1,7% más que el año pasado. Sin embargo, advirtió que el precio promedio del vino fraccionado cayó un 2%.
“Estamos revirtiendo una situación, es cierto, pero tengamos en cuenta que hay luces de alerta, luces de alarma”, enfatizó.
Respecto a las preferencias internacionales, Belluscio recordó que el Malbec continúa siendo el emblema argentino en el exterior. “Dentro de los varietales lo que más exportamos de Argentina es el Malbec”, destacó, y detalló que representa el 70% de las exportaciones, seguido por el Cabernet Sauvignon y el Chardonnay.
Finalmente, el periodista subrayó que todas las estadísticas provienen del Instituto Nacional de Vitivinicultura, organismo que calificó como “el más confiable de todo el mercado”.








