Con el faltazo de Karina Milei, se presentó el espacio en el que varios museos atesorarán sus reservas

Con el faltazo de Karina Milei, se presentó el espacio en el que varios museos atesorarán sus reservas


Hay que empezar por lo innegable: es un hito histórico que el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) haya conseguido una sede para su reserva, luego de remar más de una década, junto a su eficiente Asociación Amigos del Bellas Artes (AAMNBA).

El acto celebrado en el señorial edificio que fue sede del AGN (Archivo General de la Nación), con un ingreso por calle 25 de Mayo 263 y otro por avenida Alem 246, confirmó el primer paso para que el extraordinario patrimonio del Bellas Artes que no está en exhibición y hoy descansa apretado en aproximadamente 600 m² y parte de tres salas en su tradicional sede de avenida del Libertador, pueda alojarse en 4500 m² que le serán cedidos por la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli. Toda esta información fue corroborada por fuentes de todas las partes involucradas.

En verdad, el evento se presentó bajo el paraguas de la presentación de la sede de las Colecciones Nacionales de Arte de la República Argentina. “El proyecto, impulsado por la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, permitirá reunir y exhibir al público las reservas de distintos museos nacionales en un edificio de más de 7.800 m², que además será destinado a la conservación, investigación y difusión del patrimonio artístico argentino”, dice la información oficial.

La transferencia del edificio en manos de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que preside Tania Alejandra Yedro, se formalizó en un acta que suscribió junto con Cifelli.

El edificio de Alem 246, donde se conservarán las Colecciones Nacionales de Arte. Foto: gentileza.

Karina, ausente

La gran ausente del acto fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Con una demora de 31 minutos comenzó el evento a la espera de la funcionaria que nunca llegó. Lo que sí llegaron fueron dos panfleteadas.

Una afuera del recinto, cerca de las 11.30 (el acto estaba previsto a las 12), con folletos que decían “el salario no alcanza”, y otra adentro, más impactante, que cayó como una lluvia sobre los asistentes pasado el mediodía. Simulaba una carta de tarot con la imagen de la hermana presidencial y un duro nombre debajo: “La crueldad”. Los panfletos desaparecieron en un tris tras. Y algunos concurrentes murmuraron: “Karina no va a venir”. En efecto.

Panfletos contra Karina Milei. Foto: Clarín.

Se estima que, una vez adecuada la sede, Bellas Artes podría disponer del espacio durante el primer cuatrimestre de 2027 y empezar su mudanza en mayo del próximo año. Como se dice en lenguaje popular: si se concreta, habrá que alquilar balcones.

Los invitados

Entre los presentes, Clarín pudo detectar a varios galeristas —como Diego Obligado y Mauro Herlitzka— que se mostraron satisfechos por el logro del Bellas Artes, que luego de 100 años tendrá una sede para su reserva. También estuvieron varios directores de museos nacionales, funcionarios del área de Cultura, el actual director del AGN, Emilio Perina; todos los integrantes del Bellas Artes y la directora nacional de Patrimonio, María Paula Zingoni; el presidente del Fondo Nacional de las Artes (FNA), Tulio Andreussi Guzmán; y el presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA), Sergio Baur.

También la directora de la Casa Victoria Ocampo, Inés Etchebarne; la flamante directora de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, Mariana Ron; la actual directora de Inversiones, Promoción y Comercio Internacional de PromArgentina, Victoria Castro; la legisladora porteña de La Libertad Avanza (LLA), Sandra Rey; el consultor estratégico y coleccionista Fabián Perechodnik y más invitados.

Del ámbito cultural, estuvieron Adriana Alesina y Guillermo Tempesta Leeds, de Fundación Santander; los galeristas Máximo Jacoby y Sebastián Kalfun; Gonzalo Lagos y María Casado, de Meridiano (la Cámara de Galerías de Arte); Inés Justo, de Fundación Espigas; la legisladora porteña de LLA Pilar Ramírez, jefa del bloque de La Libertad Avanza, y Nicolás Padjoks.

Por otra parte, se vio a Gonzalo Demaría, director del Teatro Nacional Cervantes; a Hugo Pontoriero, del Museo Nacional de Arte Decorativo; a Horacio Mosquera, del Museo del Cabildo; a Marcelo Franji, de la Manzana de las Luces; a Gabriela Mirande Lamédica, del Museo Mitre; a Rodolfo Rau, de la Casa Nacional del Bicentenario; a Diego Barros, del Museo Histórico Sarmiento; a Hernán Vázquez, del Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega, y a Rocío Boffo, del Museo Nacional de Arte Oriental.

Un edificio academicista

En su discurso, breve y leído con rapidez, el secretario Cifelli dijo: “Hoy estamos dando un paso histórico para la cultura argentina. Impulsamos un proyecto inédito en Latinoamérica que permitirá dar respuesta a una necesidad que durante muchos años estuvo pendiente”.

El secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, presentó hoy el proyecto para custodiar las Colecciones Nacionales de Arte. Foto: gentileza.

El funcionario destacó el trabajo realizado junto con el Bellas Artes, su Asociación Amigos, la AABE, la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, a cargo de Liliana Barela, y el propio AGN que, sin chistar, mudó la valiosa fototeca Witcomb, que cuenta con un patrimonio de 350 mil placas de vidrio.

Perina, el director del AGN vestido con su infaltable y elegante sombrero, nos dijo que la mudanza de la fototeca no le había costado un peso al Estado. Tampoco explicó cómo se la había llevado. Pero aún le quedan al AGN en el edificio, que ya es espacio de reserva del Bellas Artes, la biblioteca y la hemeroteca, las que tendrá que mudar más temprano que tarde.

Tras el discurso del secretario de Cultura, la subsecretaria Barela habló de manera enjundiosa sobre aspectos más técnicos. “Este proyecto parte de una necesidad concreta que quienes trabajan en nuestros museos conocen muy bien: conservar una colección no significa solamente contar con un espacio donde guardarla. Significa disponer de las condiciones ambientales adecuadas, del equipamiento, de la seguridad, de los recursos técnicos y de los equipos especializados necesarios para garantizar su preservación a largo plazo”, subrayó.

Y agregó que “los museos custodian un patrimonio que se ha construido a lo largo de generaciones. Sus colecciones crecen, se transforman y se enriquecen mediante adquisiciones, donaciones y nuevas incorporaciones. Sin embargo, los espacios de exhibición son limitados y muchas de esas piezas permanecen en reserva. El desafío es cómo garantizar las mejores condiciones posibles para ese patrimonio y, al mismo tiempo, ampliar sus posibilidades de estudio, circulación y conocimiento”.

El edificio de Alem 246, donde se conservarán las Colecciones Nacionales de Arte. Foto: gentileza.

Y allí entran a jugar aspectos más específicos que son preguntas: ¿En qué condiciones está el edificio? ¿Cuándo comenzarán los trabajos de adecuación a los fines de la reserva? ¿Quién se hará cargo de la inversión en seguridad, dada la riqueza del acervo artístico que albergará? ¿Quién va a pagar los trabajos de puesta en valor? ¿Cuándo se inaugurará la reserva del Bellas Artes?

Fondos para la readecuación

El presidente de Amigos del Bellas Artes, Julio Crivelli, nos dijo que la entidad ha recaudado fondos para poder encarar una parte de la adecuación que haga falta. “Este es un hecho histórico para el que hubo que reunir varias partes que se pusieran de acuerdo. No ha sido fácil. A esto le sumamos la ampliación de la sala de 500 m² en el primer piso y el ascensor que conectará el Pabellón de exposiciones con el restaurante. Finalmente lo habremos conseguido luego de 100 años de existencia”.

Un dato no menor que nos sopla una fuente irreprochable: “Ahora vendrá el debate de cuáles son los 4500 m2 del Bellas Artes. Esta zona cotiza muy bien y este edificio tiene una terraza deslumbrante. Ahora están de moda los rooftop”. Son tendencia en Buenos Aires como espacios gastronómicos y culturales… rentados.

¿Cuánto costará la adecuación y restauración que haga falta en el edificio del ex AGN? Primero hay que determinar si el ingreso será por avenida Alem o por calle 25 de Mayo. He aquí un detalle: el primer ingreso accede a un inmueble con 8 pisos. El segundo, a otro edificio pegado de 4 pisos. El sótano va de un ingreso al otro. ¿Por dónde será el ingreso a la reserva? Aún no se sabe. Luego pudimos averiguar que la inversión, a cargo de la Dirección de Infraestructura de Cultura y de Amigos del Bellas Artes, será del orden de 1,5 millones de dólares.

La Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, presentó hoy el proyecto para custodiar las Colecciones Nacionales de Arte. Foto: gentileza.

Y del Palais de Glace, ¿qué se sabe?, preguntó Clarín off the record a un par de funcionarios. El llamado Palacio Nacional de las Artes, que ya salió licitado para continuar su remodelación luego de ocho años de desidia edilicia, también fue anunciado por el Gobierno para colocar su reserva en esta sede. Hoy no fue mencionado en los discursos oficiales. Mientras la reserva del Bellas Artes es de 14.000 obras y objetos, la del Palais alcanza las 1100 piezas, sobre todo procedentes de salones nacionales.

Por si no queda claro, para las generaciones por venir: la transferencia de la AABE fue a Cultura. Cultura le da al Bellas Artes la tenencia. Ello, jurídicamente, no incluye la propiedad ni siquiera el usufructo. Esto es, el inmueble se usa, se habita, se ocupa, pero se reconoce la propiedad en cabeza de otro.