Nerea tiene 14 años y vive en Bilbao, ciudad que le encanta y por la que empieza a patrullar con soltura en las Bilbaobizis y en el metro. Entrena dos veces por semana con su equipo de voleibol y le encanta jugar los fines de semana. No ha empezado con el gimnasio, pero le tiene ganas. En las fiestas de los barrios de Bilbao ya ha tomado kalimotxo con sus amigas y algunas fuman vapers de colores y sabores tropicales. Come mucho y bien, pero en casa, eso sí, porque la comida de su cole es recalentada y malísima.








