Cuando el reloj marque las 15:15 del próximo domingo, sucederá un hecho atípico: un técnico de Independiente debutará ante el rival de toda la vida. Gustavo Quinteros aceptó el desafío de estrenar el buzo rojo ante Racing, ni más ni menos. Pero, si bien no es algo que pase seguido, no es la primera vez. De hecho, el ex conductor del Vélez campeón en 2024 será el quinto entrenador en la historia del Diablo de poner primera n un Clásico de Avellaneda.
El condimento extra es que será el tercero que lo haga de visitante, en el Cilindro. ¿Cómo les fue a los anteriores?
Para ir al primer antecedente hay que remontarse 60 años en el tiempo. Vicente de la Mata arrancó en la cancha de La Academia con una derrota por 2 a 0 en 1965. Dirigió hasta el final del torneo de ese año, terminó 13° de 18°. Fue una especie de interinato extendido de esa época: 14 encuentros en total.
Pedernera reemplazó a Nito Veiga en 1969. Su bautismo como DT rojo fue también en el Cilindro (empate 2 a 2) y dirigió hasta el final del Metropolitano. Terminó 4° en su zona y clasificó al Torneo Nacional. También salió 4°, a cuatro puntos de Boca que fue el campeón. Curiosamente el último partido de Pedernera también fue contra los vecinos de toda la vida.
Luego, hay que dar un gran salto en el tiempo y dirigirse al 2010 con el desembarco de Antonio Mohamed a Independiente, que resultó campeón de la Copa Sudamericana de ese año. El Turco debutó en un derby ante Racing, pero de local y con un triunfo por 1 a 0. Se sostuvo en el cargo durante once meses. Perdió la Recopa y la Suruga Bank.
Ricardo Zielinski estuvo un cortísimo plazo en el Rey de Copas desde abril de 2023 hasta agosto, un ciclo de 18 partidos (5 victorias, 5 empates y 8 derrotas). Su punto de partida fue una igualdad 1 a 1 ante La Academia, también en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini.
Ahora será el turno de Gustavo Quinteros. Bien podría haber agarrado al equipo las apuradas y haber estado en el banco ante San Lorenzo el pasado domingo. Pero optó por hacer las cosas sin correr para que su llegada sea más prolija. Fue presentado el pasado lunes en conferencia de prensa y al día siguiente dio inicio a su era frente a un equipo que viene muy golpeado y que no gana hace 11 partidos.
Ganar el clásico de visitante sería el envión anímico ideal para empezar a impulsar la vapuleada confianza de un grupo batido por verse último en su zona n el Torneo Clausura, por haber quedado eliminado pronto de la Copa Argentina y por la eliminación de la Sudamericana en el escritorio.








