Carlos III reconfirma que Enrique de Inglaterra y Meghan Markle seguirán fuera de la familia real pese a su regreso al Reino Unido | Gente

Carlos III reconfirma que Enrique de Inglaterra y Meghan Markle seguirán fuera de la familia real pese a su regreso al Reino Unido | Gente


Enrique de Inglaterra y Meghan Markle, siempre protagonistas de los medios británicos con cada uno de sus movimientos, consiguieron acaparar toda la atención el pasado mes de agosto, cuando se hizo pública su inesperada decisión de regresar al Reino Unido por “un periodo extendido de tiempo” tras seis años viviendo en California. La nueva vida de los duques de Sussex en suelo británico, a donde a los pocos días de su anuncio y antes de que empezara el mes de septiembre, continúa siendo una incógnita y no se han conocido más detalles oficiales de a qué se dedicarán o cómo se financiará su seguridad. Lo que sí se supo desde el principio es que su situación como miembros activos de la casa real británica no iba a cambiar. Algo que este lunes ha reconfirmado el rey Carlos III.

En una carta dirigida a altas autoridades del Gobierno británico, el ejército y otros representantes de la familia real en el país, el monarca ha dejado claro que el príncipe Enrique y Meghan Markle siguen sin ser miembros en activo de la realeza a pesar de su regreso. Tal y como recogen medios británicos como Daily Mail y The Sun, el rey asegura en el escrito que “los títulos de Enrique y Meghan están en suspenso y no deben ser tratados como nada más que como personas privadas”. “No habrá cambios en el estatus actual del duque y la duquesa de Sussex. Su tratamiento como su alteza real sigue en suspenso y no se usarán”, señala el monarca, que dice responder así a las peticiones recibidas para aclarar esta cuestión.

La carta ha sido enviada a través del lord Chambelán, el funcionario de más alto rango de la casa real, y ha sido previamente compartida con los duques de Sussex. “Es bien sabido que en enero de 2020 los duques renunciaron a sus funciones representativas en nombre del soberano y ya no son miembros activos de la familia real. Esta posición, distinta de las funciones estatales y reales que desempeña la familia real en activo, y con la libertad personal que otorga a la pareja en lo que respecta a la independencia financiera y la protección de su privacidad según sus deseos, seguirá siendo plenamente respetada”, se lee en el escrito.

Al mismo tiempo, Carlos III aconseja que “las cuestiones de seguridad deben seguir dirigiéndose a las autoridades policiales pertinentes”. Cabe recordar que este es uno de los asuntos todavía abiertos para el duque de Sussex, que llegó a enfrentarse al Gobierno británico en los tribunales para que se restituyese la seguridad cuando él y su familia pisaran suelo británico. Tras su derrota judicial en mayo de 2025 —tras la que dijo que “no vislumbraba en ese momento un mundo en el que pudiera regresar con su mujer e hijos al Reino Unido”—, el Ministerio de Interior británico aceptó el pasado mes de diciembre una reevaluación de las amenazas a las que se enfrenta en cada una de las visitas a su país natal, después de que el Tribunal de Apelaciones desestimase todos los recursos presentados para garantizar su protección. Siempre que ha regresado al Reino Unido ha tenido que ser él quien ha hecho frente a los gastos de su seguridad. Tal y como ahora ha expresado su padre, así seguirá siendo hasta que se tome una decisión definitiva. Pide, además, que “la correspondencia y las cuestiones administrativas relativas a la pareja” se envíen directamente a su oficina, “que seguirá funcionando de forma independiente de la casa real”.

En el escrito también se habla de otro de los asuntos que más preocupa al duque de Sussex: su labor filantrópica. “Es un asunto personal que ambos realizan a título privado. En resumen, su posición es similar a la de los ciudadanos particulares con intereses comerciales y benéficos”, explica Carlos III. Por tanto, podrá continuar con su trabajo en los Juegos Invictus, creados por el príncipe en 2014, y con otras organizaciones a las que lleva años vinculado y que recuerdan al papel que durante años desempeñó su madre, la princesa Diana de Gales.

Según publicó el pasado 26 de agosto The Telegraph, Enrique de Inglaterra y Meghan Markle y sus dos hijos, Archie y Lilibet, aterrizaron en el aeropuerto de Birmingham en un avión privado, y vivirán en una residencia no real a las afueras de Londres. Además del comienzo de una nueva vida para los duques de Sussex, los pequeños de la familia también comienzan esta semana su etapa educativa en un colegio del Reino Unido.