Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, los claros dominadores del circuito ATP, se enfrentan a partir de las 15 en una nueva final de Grand Slam. Ya lo hicieron en Roland Garros y Wimbledon esta temporada, donde se repartieron las victorias, y ahora se verán las caras en la definición del US Open que, además, pondrá el juego el primer puesto del ranking. Transmite por TV la señal ESPN y su plataforma Disney+.
Es un partido de pronóstico reservado. El italiano, campeón reinante, mostró una evidente superioridad en la final disputada en el All England y lleva un año y medio de dominio abrumador en el circuito masculino. Sin embargo, el español luce renovado, por primera vez en su carrera accedió a una final de Grand Slam sin ceder sets y asoma como una seria amenaza para la racha de 27 victorias consecutivas de su adversario en Majors sobre cancha dura.
“Volver a estar en una final de un Grand Slam es increíble”, dijo Sinner, quien tuvo que trabajar para vencer en semifinales a Félix Auger-Aliassime (27°) por 6-1, 3-6, 6-3 y 6-4. “Me encanta este tipo de desafíos. Carlos es un tenista que siempre me lleva a jugar al límite. Nos enfrentamos varias veces últimamente y sin dudas será un partido muy difícil”, sintetizó el número uno del mundo, quien suma 65 semanas en lo más alto del ranking y deberá ganar para mantenerse en esa posición. Al respecto de esa lucha, agregó: “No voy a estar pensando en el ranking y seguramente que él tampoco, sino en ganar y sumar otro título. Está jugando un tenis increíble y por eso siento curiosidad de volver a enfrentarlo”.
Sea cual sea el resultado, esta final servirá para reafirmar el dominio del nuevo “Big Two” del tenis. Ganaron los últimos siete Majors y hoy sumarán el octavo. “Jannik jugó cuatro finales seguidas de Grand Slam y yo tres, lo que refleja que ambos estamos en un gran nivel. A la vista de los resultados, es algo evidente”, dijo Alcaraz, quien domina 9-5 el historial. Este año se vieron las caras cuatro veces (3-1 para el murciano), todas en finales de GS o Masters 1000, y a pura potencia van demoliendo a sus rivales.
“Siempre tomo nota de los enfrentamientos previos cuando preparo un partido ante un mismo rival para determinar qué hice bien y qué hice mal, lo cual me permite llegar más preparado”, agregó el español.
Sinner, finalista de Roland Garros y campeón del Abierto de Australia y Wimbledon es, es el cuarto tenista en la historia en jugar la final de los cuatro torneos más importantes en una misma temporada tras Rod Laver, Roger Federer y Novak Djokovic.
Ahora intentará dar el golpe ante la vista de Donald Trump, invitado de lujo a la gran final que seguramente tendrá otras importantes personalidades que no querrán perderse un nuevo capítulo de la nueva gran rivalidad del tenis masculino. En la premiación estará el trofeo y el cheque destinado al campeón, con 5 millones de dólares, mientras que el que salga derrotado deberá “confomarse” con la mitad de esa cifra.








