Una veintena de hombres con pasamontañas y rifles de asalto apuntando al cielo mira a cámara con un paisaje campestre al fondo. Uno de ellos, adelantado, lee un papel. Junto a él, una sábana negra con las siglas CDS-MF sirve como identificación: Cartel de Sinaloa- Mayito Flaco, una de las facciones en las que se ha escindido el grupo criminal. En primera línea, un hombre tendido en el suelo con una ametralladora. Esta es la escenografía que montó el narco dos días después del hallazgo, el pasado sábado, de 10 cadáveres en tres puntos diferentes del Estado de Zacatecas, en el centro de México. Cinco de ellos estaban colgados de un puente, semidesnudos.
Cadáveres colgados, extorsiones y sospechas: el crimen de Zacatecas expone la infiltración del narco en México








