Brujas influencers: crece el insólito mercado de pedir hechizos por redes sociales

Brujas influencers:
crece el insólito mercado de pedir hechizos por redes sociales

Mientras los profesionales de la salud mental se preocupan por la popularización de los chatbots de Inteligencia Artificial como asistencia terapéutica, las prácticas esotéricas también se ven transformadas por la tecnología.

Los rituales mágicos están viviendo un renacimiento digital atravesado por las lógicas del mercado, la viralización y las disputas éticas.

Aunque el ocultismo siempre se adaptó a la tecnología del momento, la explosión de las redes le dio nueva visibilidad y trajo nuevas polémicas, incluyendo escándalos políticos.

En noviembre del año pasado, Riley Wenckus, una usuaria de TikTok indignada por la reelección de Donald Trump, decidió canalizar su frustración de una forma inusual: pagó ocho dólares a una bruja online para lanzar un hechizo contra Elon Musk, a quien consideraba cómplice central en el regreso del magnate republicano al poder.

“¡Acabo de pagarle a una bruja para que haga de tu vida un infierno!”, gritó en un video selfie que rápidamente se volvió viral y acumuló millones de visualizaciones.

La acción, que combinaba sátira política, activismo y economía creativa, puso en evidencia cómo lo místico se entrelaza hoy con la performance digital y la protesta simbólica.

Estos rituales mágicos y “hechizos a demanda” ofrecen contención emocional, sentido de comunidad e, incluso, catarsis política.

Wenckus no fue la única: un hincha de los New York Knicks, desesperado por evitar la eliminación de su equipo en los playoffs, contrató online a Priestess Aurora, una “hechicera de doceava generación” autoproclamada como canal de energías divinas, para que realizara un conjuro de victoria antes del partido del equipo de básquet.

“Por favor, ayuden, no ganamos un campeonato en 52 años”, escribió en su pedido, que publicó como captura de pantalla en sus redes. Los Knicks ganaron ese encuentro, y aunque las estadísticas deportivas explican el resultado con mayor precisión que la magia, la anécdota no solo multiplicó los pedidos de Aurora sino que graficó a la perfección el fenómeno creciente de los “hechizos a demanda” en redes sociales.

Se calcula que el mercado de los servicios místicos supera los dos mil millones de dólares anuales solo en los Estados Unidos, e incluye desde horóscopos y apps de tarot hasta estas nuevas formas de contratar rituales de amor, prosperidad y venganza.

En Etsy, una plataforma originalmente pensada para creadores independientes, los hechizos personalizados cuestan entre 78 centavos y más de cinco mil dólares.

Para muchas personas, estos rituales ofrecen contención emocional, sentido de comunidad e incluso, catarsis política. Pero la figura de la “bruja influencer”, que mezcla performance espiritual, marca personal y monetización revela un malestar más profundo: la necesidad de control en un mundo caótico.

En un entorno donde la información es confusa, las instituciones fallan y la espiritualidad tradicional pierde peso, los ritos parecen ser un modo de narrar la propia vida y reconectarse con lo invisible.

El fenómeno también habla de una economía de la atención que vuelve hasta lo místico, en contenido para redes. Quizás, más que preguntar si los hechizos funcionan, deberíamos interrogarnos por qué millones de personas quieren creer en ellos.