Bolsonaro hijo viaja a Washington para intentar evitar un nuevo castigo arancelario que dañe su campaña

Bolsonaro hijo viaja a Washington para intentar evitar un nuevo castigo arancelario que dañe su campaña

Ahora sí, con la selección de Brasil ya eliminada del Mundial y enterrado el sueño de conquistar un sexto campeonato, arranca la campaña electoral para las multielecciones de octubre en el país más poblado de América Latina. Flávio Bolsonaro, de 45 años y principal candidato de la derecha, visita este martes Washington en un intento de que los nuevos aranceles con los que Estados Unidos amenaza a su patria no dañe su campaña electoral. “Pido respetuosamente a este país [EEUU]: no imponga aranceles a Brasil”, ha implorado el senador durante una audiencia pública organizada por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), informa Folha de S.Paulo.

El ultraderechista ha argumentado que ese paso fortalecería a su rival en los comicios, al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En paralelo, el Gobierno de Lula apuesta de nuevo por la vía de la negociación para evitar el golpe o aminorar su impacto. La audiencia pública, en la que Bolsonaro hijo ha tenido cinco minutos para intervenir, es parte del proceso que lleva a cabo la Administración Trump para imponer un nuevo castigo arancelario contra Brasil después de que el Tribunal Supremo estadounidense anulara en buena medida el tarifazo planetario impuesto por Trump en 2025.

Aquellos aranceles dieron un fuerte impulso al presidente Lula en las encuestas electorales mientras el clan Bolsonaro, instigador de la medida, quedaba como traidor a ojos del Gobierno brasileño y buena parte de la ciudadanía.

El senador Bolsonaro ha afirmado que “imponer un arancel ahora, que sería difícil de revertir después, acabaría premiando a los responsables de los actos en cuestión”, en referencia a las supuestas prácticas comerciales desleales brasileñas, que Brasilia niega.

El candidato presidencial ha acudido a la audiencia junto a su hermano Eduardo, condenado en junio en Brasil a cuatro de cárcel por obstruir la acción de la justicia con sus maniobras ante la Administración Trump para impedir que su padre fuera juzgado. Vive autoexiliado en Texas.

Brasil es, junto a México, el gran bastión que le queda a la izquierda al sur del río Bravo. La derecha acumula siete victorias electorales en la región, en parte, gracias a la abierta injerencia del presidente Donald Trump y su Administración, como en los casos de Colombia, Argentina u Honduras.

El Pix, un sistema de pagos instantáneo que triunfa en Brasil y ha bancarizado a millones de pobres, está en el epicentro de este nuevo capítulo de aranceles estadounidenses contra Brasil. Washington sostiene que este sistema gratuito creado por el Banco Central de Brasil hace competencia desleal a las tarjetas de crédito, dado que las más usadas son estadounidenses. “Pix no es un problema, es una solución”, ha proclamado el derechista que ha añadido que fue creado durante la gestión de su padre.

Grandes empresas como Nestlé, Tesla o Coca Cola han pedido al Gobierno Trump que no imponga los nuevos aranceles.

Bolsonaro hijo ha perdido fuelle en las últimas encuestas, entre otros motivos por el abierto enfrentamiento con la esposa de su padre, Michelle Bolsonaro. De modo que Lula ha ampliado su ventaja a unos cuatro puntos. El Partido de la Libertad, el de los Bolsonaro, celebrará el próximo día 15 su convención para designar candidato. Salvo sorpresa mayúscula, será Flávio, el primogénito de Jair Bolsonaro, que quiere mantener a toda costa la franquicia familiar y su influencia sobre toda la derecha.