Banfield logró ante Tigre un triunfo vital en su lucha por la permanencia y para acomodarse en playoffs

Banfield logró ante Tigre un triunfo vital en su lucha por la permanencia y para acomodarse en playoffs

Recuperó el alma Banfield con la llegada de Pedro Troglio. Todo le cuesta un montón. Pero, si se lo compara con ese equipo que se arrastraba en el Apertura, el Taladro es una versión súper mejorada. Y, para tranquilidad de sus hinchas, el techo parece estar lejos. Eso fue lo que dejó la ajustada y por momentos sufrida victoria sobre Tigre. Fue 1-0 gracias al blooper de Zenobio y al olfato goleador de Mauro Méndez. Hubo festejo grande en el Sur del GBA. Los puntos valen oro para subir en las dos tablas que reparten los descensos. Y que preocupan.

Eso sí, el partido no fue bueno. Sobre todo en la primera mitad, en la que los minutos pasaban y las emociones se hacían desear. Apenas un atajadón de Sanguinetti, que volvió sobre sus pasos para sacar al córner un remate de Russo que se había desviado en un díscolo Vittor.

Lo mejor ocurrió en la segunda parte. Banfield dejó de tirar tantos pelotazos y empezó a llevar peligro cerca del arco visitante. Y tuvo su premio después de una seguidilla de aproximaciones. Primero un remate de Auzmendi que Zenobio mandó al córner. De ese tiro de esquina llegó otra chance clara y otro córner. Y la tercera fue la vencida. Auzmendi le pegó débil, pero Zenobio se complicó solo y Méndez la empujó.

A partir de ahí vino lo mejor de Banfield, que debió haber estirado distancias. Pero Tigre, a pesar de sus limitaciones, no se quedó de brazos cruzados. Y tuvo un par de situaciones para llegar al empate. Ahí, para disimular algunas distracciones de sus compañeros, volvió a aparecer una y dos veces Sanguinetti, la figura de la noche. Aguantó Banfield. Se nota la idea del DT, que acertó con los refuerzos -en especial el doble 9- y ahora entiende cómo hay que plantear los partidos. Sabe que no le sobra nada. Pero tampoco se guarda nada. Tal vez sea la clave para sumar y llegar a fin de año sin padecimientos.